Extraño híbrido político el del fin de semana en el Distrito 11 de Torreón. Hace dos años y medio, en la elección por la gubernatura, desde Morena señalaron a Ricardo Mejía Berdeja como traidor por dividir el voto y frustrar la posibilidad de ganar, cuando el candidato era el hoy fallecido Armando Guadiana.
Ahora, rumbo a la elección de diputados locales, Morena y PT van juntos. En la oficina de representación de la cuatroté posaron para la foto Mejía —con todo y cabestrillo— y los morenistas Antonio Attolini Murra y Fernando Hernández, candidatos en los distritos 9 y 11. Las vueltas que da la política.
Unidad… en el discurso
La buena onda que por estos días se lanzan Morena y el PT traduce en mensajes de unidad. En el acto para inaugurar lo que será la casa de campaña de Fernando Hernández, el diputado local Antonio Attolini —maestro del histrionismo— se retrató hasta de abrazo con Mejía Berdeja, quien se asume mandamás petista.
En el fondo, la herida sigue abierta. La acusación de traición no se borra con una foto ni con sonrisas de evento.
El que calla…
Fernando Hernández debutará como candidato. No ha competido antes en las urnas. Desde la dirigencia de los Coordinadores de Organización Territorial de Morena se le acomodaron las piezas y obtuvo la candidatura al Distrito 11.
Novato como es, convendría que recuerde algo básico: en política las lealtades duran lo que conviene.
En redes trascendió que un vehículo ligado a su campaña protagonizó un accidente. Nadie salió a aclarar. El que calla, dicen en el rancho… OTORGA.
Duda fastidiosa…
Todavía no arrancan las campañas de diputados locales y, sobre todo en Torreón, ya hay quienes juegan al futurismo.
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