En una rueda de prensa, el director general del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Maria Campistol, dio a conocer los buenos resultados obtenidos mediante un tratamiento con células CAR-T, que logró una remisión completa del cáncer en 18 de 30 pacientes sometidos a un ensayo clínico.
El 60% de los pacientes que probaron el tratamiento experimental ARI-0002h tuvieron una remisión completa del mieloma múltiple, es decir, que logró eliminar todo rastro de cáncer en sus cuerpos.
Se trata del primer tratamiento con células CAR-T desarrollado en Europa contra el cáncer, que según Campistol representará “un cambio sustancial en la calidad y expectativa de vida” de los pacientes.
Carlos Fernández de Larrea, el coordinador del ensayo clínico, subrayó que los 30 pacientes reaccionaron al tratamiento logrando un 100% de eficacia, algo significativo considerando que se habían sometido a varias terapias sin éxito antes.
Después de un año de tratamiento, el 75% de los pacientes terminales continúan vivos y su enfermedad no ha mostrado signos de avance, resaltó.
El tratamiento experimental usa células CAR-T (lincoficots T modificados en laboratorio), tratadas para reconocer una proteína en la superficie de las células malignas para atracarlas.
Dichas células son extraídas del paciente y enviadas a dos laboratorios, donde son modificadas en alrededor de 11 días. Luego se envía de vuelta al hospital para que el paciente las reciba.
Primero se le aplican al paciente tres millones de células por kilo en partes fraccionadas para atenuar la reacción del cuerpo, y si no muestra progreso se aplica una segunda dosis.
Uno de los 18 pacientes que presentó una remisión total de su cáncer fue Joan Gel, un hombre de 67 años con residencia en Barcelona a quien le fue diagnosticado un melioma múltiple hace 12 años.
Joan se sometió a todos los tratamientos posibles y ninguno le funcionó, hasta que hace un año y medio el Hospital Clínic de Barcelona le ofreció probar una terapia experimental.
Cabe mencionar que el melioma múltiple, un tipo de cáncer que se localiza en la médula ósea, es incurable, y sólo el 50% de los pacientes logra sobrevivir más de cinco años.
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Aunque es una enfermedad incurable, alcanzar la remisión completa impacta significativamente con una mayor supervivencia”, destacó Fernández de Larrea a El País.






















