Washington, D.C.– La administración del presidente Donald Trump ha despedido a dos altos funcionarios federales, el general que dirigía la agencia de inteligencia de defensa y la comisionada encargada de las estadísticas en el Departamento del Trabajo. Ambos despidos están relacionados con reportes y datos que contradicen la narrativa de “éxito” que la Casa Blanca ha buscado proyectar.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, despidió al general Jeffrey Kruse, quien dirigía la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA). Según fuentes del Pentágono, la decisión fue en represalia por una evaluación de la agencia sobre el ataque a Irán en junio pasado.
Jeffrey Kruse
La DIA concluyó que los bombardeos solo habían retrasado el programa nuclear iraní por “unos meses”, lo que contradecía las afirmaciones de Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre una “destrucción total”.
Además, Trump ordenó el despido de la comisionada Erika McEntarfer, encargada de las estadísticas del Departamento del Trabajo. El presidente aseguró que el reporte mensual de empleo estaba “politizado” y había sido manipulado para hacerlo quedar mal.
Presión a funcionarios y críticas del Congreso
Los despidos de Kruse y McEntarfer han generado una ola de preocupación entre los funcionarios y expertos, quienes temen ser forzados a maquillar cifras para alinearlas con los intereses políticos de la administración o arriesgarse a ser reemplazados por leales al presidente.
El senador Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, calificó la situación como “una peligrosa costumbre de la administración Trump de tratar la inteligencia como una prueba de lealtad en lugar de una salvaguarda para nuestro país”.
Este no es el primer conflicto de Trump con sus propias agencias de inteligencia. El presidente ha expresado en múltiples ocasiones su desconfianza hacia los reportes que afirmaban que Rusia interfirió en las elecciones de 2016.
La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, ha estado desclasificando documentos con el objetivo de desacreditar esas conclusiones y respaldar la narrativa de Trump.