Trump y Trompitas eran dos payasitos que tenían un problema: no hacían reír a nadie; en realidad causaban lástima. Por más que se esforzaban por ser simpáticos, por caerle bien a la gente, por aparentar que eran diferentes, lo único que lograban es que sus gobernados dijeran: “¿Y ahora qué hizo este animal?”.
Un día Trump invitó a Trompitas a su Casa Blanca: “Ven y jugaremos con mis aviones y mis tanques; y comeremos hamburguesas y tomaremos mucha Coca Cola”. Trompitas dijo que sí encantado de poder visitar a su mejor amigo, a pesar de que no hablaba inglés ni para decir “juay de rito”. Pero eso no le importaba a Trompitas, porque estaba acostumbrado a hacer las cosas sin saber.
De hecho, todos sus amigos le dijeron que no era conveniente que visitara a Trump. ¿Por qué? Pues de entrada porque el mundo entero lo consideraba no solo un pésimo payaso, sino también un grosero, burlón y desgraciado.
Se sabía que a todas sus visitas las convertía en sus víctimas, haciéndoles pasar momentos realmente desagradables: desde ponerles purgante en su hamburguesa, hasta hacerles calzón chino. Y eso no era lo peor, sino que Trump durante años se ha dedicado a atacar y menospreciar a los mexicanos, a los que inclusive llamó “violadores”, “criminales” y “narcotraficantes”.
-¿A qué vas con Trump si ha sido muy malo y grosero con nosotros?, le preguntó el payasito Marchelo a Trompitas.
-Pues es que me invitó y ni modo que no vaya.
– ¿A poco le tienes miedo, Trompitas?
– Pues miedo, lo que se dice miedo, nomás un poquito. Digamos que es más bien precaución. Lo que me espanta es que es más grandote que yo, es más peleonero que yo, y mira que eso es mucho decir, pero sobre todo que nos puede aplicar un embargo o cerrarnos la frontera o prohibirnos la importación de pelucas naranjas para nuestros payasos. Mejor amor y paz, no se vaya a enojar más.
– ¿Y nuestra dignidad como payasitos mexicanos?
– ¿Dignidad? ¿Qué es eso? Mira, Marchelo, ya no me estés molestando porque mi decisión está tomada: vamos a ir a la Casa Blanca a ver a nuestro amigo el payasote Trump.
– ¿Vamos, Kimosabi?
– Sí, sí, vamos a ir. Acuérdate que soy orgullosamente monolingüe y yo no hablo inglés. Entonces necesito que alguien traduzca lo que le voy a decir. Y tú serás esa persona.
– Pero, ¿yo por qué? Para eso hay traductores especializados, profesionales.
– Pues sí, Marchelo, pero solo tú serías capaz de hacerle entender a Trump cuando le diga que los conservadores no me quieren, que Calderón está detrás del complot en mi contra, que el neoliberalismo tiene la culpa del coronavirus, que el chocoflán es un postre delicioso, que mi mujer no me manda, que Pemex se sigue hundiendo y nos vamos a hundir con él y que Manuel Bartlett es un santo. ¿Cómo le dirías todo eso a Trump in inglish?
-México está de la shit.
-Very good, Marchelo.
La Prueba
Ayer se reveló que el amado líder cabecita de algodón se hará la prueba del coronavirus antes de viajar a Washington, para reunirse con Donald Trump. ¡Ya pa’ qué! Por lo menos una decena de sus más cercanos colaboradores han salido positivos y el Presidente de México se ha negado a hacerse la prueba.
Ya sabemos que el Presidente es de los que cree que lo protege un manto sagrado y que el virus no penetrará la investidura presidencial y por eso, necio, sigue sin usar cubrebocas. Lo curioso es que si sale positiva la prueba, será el único resultado positivo en todo lo que va de su Gobierno.
¡Nos vemos el jueves!
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