Internacional
Por
Agencias
Publicado el miércoles, 7 de enero del 2015 a las 16:05
Washington, DC.- El presidente estadounidense Barack Obama dijo que su Gobierno y su país quieren ser un “mejor aliado” de México en el combate contra el narcotráfico, con el propósito de evitar tragedias como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
“Obviamente aquí en Estados Unidos le hemos dado seguimiento a los trágicos eventos alrededor del caso de los estudiantes, cuyas vidas se perdieron”, dijo Obama durante la sesión de fotografías en la Oficina Oval de la Casa Blanca, casi al término de la reunión que sostuvo con el presidente Enrique Peña Nieto.
Por lo dicho por el Mandatario estadounidense sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, aunque sin mencionarlos específicamente, quedó claro que él le preguntó a Peña Nieto sobre los avances de la investigación de este crimen.
“El presidente Peña Nieto pudo describirme las reformas y programas que ha iniciado alrededor de estos asuntos”, acotó.
En el mismo camino
En este marco de la reunión oficial de trabajo que Peña Nieto llevó a cabo de manera expedita a la Casa Blanca, Obama aprovechó el momento para hablar de la determinación de apoyar al Gobierno mexicano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
“Es nuestro compromiso ser amigo y respaldar a México en sus esfuerzos para eliminar el flagelo de la violencia y de los cárteles de la droga que son los responsables de gran parte de las tragedias que ocurren dentro de México”, declaró Obama.
Como ya lo había adelantado la Casa Blanca, en la visita de Peña Nieto el Gobierno estadounidense renovaría sus intenciones de fortalecer la cooperación en materia de seguridad, para combatir a los cárteles del narcotráfico y al crimen organizado en general.
“Queremos ser un buen socio en este proceso, reconociendo que al final será determinación de México y de la aplicación de la ley el llevar a cabo las determinaciones que deben tomarse”, agregó el Mandatario de Estados Unidos.
El encuentro que duró aproximadamente una hora y 45 minutos, fue aprovechado por ambas partes para resaltar los deseos de fortalecer la relación de los dos países.
Respeto migratorio
Peña Nieto, quien obvió hablar del caso de los 43 normalistas desaparecidos, dijo que la relación entre los dos países debe estar sustentada en la amistad, cordialidad, respeto mutuo e intereses comunes para poder alcanzar la prosperidad económica.
El Presidente de México le reconoció a Obama “su audacia” para, de manera unilateral, emitir órdenes ejecutivas en materia migratoria, con las cuales podrán regularizar su estatus de residencia y laboral unos 11 millones de inmigrantes indocumentados (en su mayoría mexicanos), por un periodo de tres años.
“Es claro un acto de justicia para la gente que llegó de otras partes del mundo y que ahora son parte de la comunidad de los Estados Unidos”, declaró.
El Mandatario mexicano aseguró que su Gobierno ya está listo para ayudar a los mexicanos indocumentados que califiquen para el permiso temporal de residencia y trabajo en Estados Unidos, con el objeto de que puedan demostrar que llegaron a la Unión Americana antes del año 2010.
En términos de la propuesta de Obama de fortalecer la cooperación en seguridad con el Gobierno mexicano, Peña Nieto aseguró que está determinado a seguir intercambiando información de inteligencia y logística, para poder combatir al crimen organizado.
Voces de protesta
Hospedado en la Casa Blair, la que ofrece el Gobierno de Estados Unidos a los jefes de Estado que realizan una visita oficial a la Casa Blanca, Peña Nieto no pudo evitar el que a sus oídos llegaran las denuncias y gritos de un centenar de personas que se dieron cita al frente de la mansión presidencial, para demandar justicia y claridad en el caso de Ayotzinapa.
A unos 300 metros de distancia del Ala Este de la Casa Blanca donde se encuentra la Oficina Oval de la Casa Blanca, Peña Nieto llegó a su encuentro con Obama en automóvil blindado, acompañado del jefe del Estado Mayor Presidencial.
“¡Justicia, justicia!, ¡Fue el Estado, Fue el Estado!”, fueron los gritos de los manifestantes al momento en que el presidente de México entraba a la Casa Blanca.
Al salir, el coro de los manifestantes creció: “¡Asesino, asesino, asesino!”, “¡Killer, killer!”, fueron los gritos que acompañaron cada momento.
La nevada, que acumuló unos seis centímetros de precipitación y el aire helado que azotó a Washington, no atajaron los ánimos de los manifestantes que llevaron cartelones con frases como: “Renuncia Peña Nieto”.
ch
Notas Relacionadas
Hace 2 minutos
Hace 5 minutos
Hace 7 minutos
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas