El señor pasaba sus días en las calles de Argentina, buscando refugio bajo el techo de un edificio, sin embargo, ante las bajas temperaturas, esto no fue suficiente y el clima comenzó a hacer mermas en su salud que poco a poco se deterioró.
Juan y su perrito Sultán, esta es su historia
María del Carmen Navarro trabajaba en el área de limpieza en dicho sitio, entonces cada mañana trataba de llegar a tiempo para despertarlo y evitar que los administradores llamaran a las autoridades para echarlo.
Ella fue quien se dio cuenta de que no estaba pasando un buen momento el señor Juan, pues apenas se refugiaba bajo el techo, dormido junto a Sultán, su fiel amigo; ambos se cubrían con una ligera cobija, sobre una colchoneta vieja.
“ El siempre andaba con su perro, hasta que llegó este frío; el 26 de mayo llegué al trabajo, no lo vi bien, estaba con un colchoncito finito y una colchita, con los ojos llenos de lagañas, no respiraba bien, estaba agitado”.
El hombre llevaba pantalones cortos, mientras su amigo tenía 3 sacos encima para que no pasara frío; con manos y pies congelados es que decidieron convencerlo de acudir a un hospital, porque estaba negado ante la idea de dejar solo a Sultán.
No solo María intentó convencerlo, también un hombre que le dio su palabra de cuidarle a su peludo; un día lo hallaron bastante mal de salud y llamaron al 911, la ambulancia tardó ‘una eternidad’ en llegar, pero cuando lo hizo les dieron una inesperada respuesta.
Sultán se despide de Juan
No se lo llevarían porque se trataba de un catarro y por ende él mismo debía acudir a un hospital; tras convencer al hombre de que María se quedaría con Sultán, lo llevaron al hospital; de inicio no lo quisieron recibir sin identificación y tras recordar los datos de esta fue ingreso. Tuvo que quedarse solo, antes de que María se fuera él le dijo sus últimas palabras:
“ Cuídeme el perro”.
El hombre se quedó ahí y María emprendió el camino a casa, ya en su domicilio acomodó a Sultán en una casita en el jardín, le dejó el colchón de Juan, pues el ‘lomito’ se quedó llorando cuando su amigo se bajó del auto para entrar a la clínica.
Días después le lavó todo en espera de que Juan volviera, pero no había noticias sobre él. Intentó saber algo y el personal médico solo aceptaría brindar información a un familiar, sin embargo, no había nadie, pese a que buscaron a un presunto hijo que también vivía en la calle, nunca lo hallaron.
¿Qué pasó con Sultán?
Luego de insistir María supo que sería trasladado a otra clínica, la cual le quedaba bastante lejos y fue cuando le informaron que el cuadro de Juan era complicado y estaba en terapia intensiva. Luego supo que tenía EPOC, un problema cardíaco y neumonía.
María no lo volvió a ver en el edificio, como habían quedado, volvió a preguntar en el nuevo hospital a donde le llevaron y ahí le dijeron que Juan falleció a las 09:00 horas; su cuerpo no puede ser entregado más que a familiares, pero no hay nadie.
Lo cierto es que ante la triste historia de este hombre y su inmenso amor por Sultán, el perrito tuvo un final feliz, ya que lo adoptó la familia de un negocio, la cual conocía a Sultán desde cachorro. Ahora tiene un hogar, amor y no vuelve a pasar frío, lo cubren con el saquito azul que su fiel amigo le dejó.





















