Internacional
Publicado el martes, 15 de julio del 2025 a las 18:11
Ciudad de México.- Los gobiernos alrededor del mundo enfrentan retos significativos para implementar las recomendaciones educativas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Entre los principales desafíos, se encuentran la necesidad de fortalecer la capacidad de docentes e instituciones, asegurar que los Estados “tomen en serio” estas directrices y las integren en sus políticas públicas, y fomentar alianzas con actores no gubernamentales.
Durante el seminario virtual “Educación para la Paz, Derechos Humanos y Desarrollo Sostenible”, especialistas de la UNESCO recordaron que en 1974, el organismo aprobó una recomendación crucial para incluir temas de paz, comprensión internacional, derechos humanos, libertades fundamentales y educación en las políticas educativas globales.
Ante la evolución de los desafíos globales, la UNESCO inició en 2021 una revisión y contextualización de estas recomendaciones, un proceso que duró dos años. La actualización busca integrar temas como el cambio climático, pandemias, producción y consumo insostenibles, ideologías violentas, proliferación de discursos de odio, racismo sistémico e inequidades.
Esto se basa en la convicción de que la educación es la herramienta fundamental para preparar a individuos y comunidades para adaptarse y responder a las crisis actuales.
Cristian Bravo, especialista de la UNESCO, precisó que a nivel mundial ha aumentado la vulnerabilidad, la desigualdad, la exclusión y la violencia en las sociedades. Por este motivo, subrayó, “se debe pensar en una concepción humanista de la educación y la responsabilidad compartida de un futuro sostenible para las próximas generaciones”.
Para Bravo, la educación debe reforzarse “como un bien público y común”, a través de pedagogías que transiten de la realización personal a la cooperación colectiva.
Asimismo, planteó la necesidad de planes de estudio contextualizados a las crisis planetarias y una redefinición de lo que se entiende por escuelas y cómo estas fortalecen el tejido social.
Mirian Vilela, también especialista de la UNESCO, explicó que uno de los mayores obstáculos ha sido el desconocimiento de las recomendaciones del organismo. Por ello, insistió en que el primer paso debe ser la concientización sobre el mecanismo. A pesar de que el proceso de actualización concluyó en 2023, la divulgación y apropiación de estas directrices aún necesita fortalecerse.
Los especialistas indicaron que desde 2015, cada cuatro años, los países miembros de la UNESCO deben presentar informes sobre cómo están abordando estos tópicos.
Esto permite medir los progresos en sus políticas públicas y contribuir al monitoreo del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Educación de calidad, un pilar fundamental en la agenda global para el desarrollo.
Con información de LA JORNADA
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas