Deportes

Publicado el miércoles, 30 de abril del 2014 a las 14:12
Múnich, Ale.- Josep Guardiola lo advirtió, pero no pudo impedirlo.
El día antes de enfrentar al Real Madrid por la vuelta de Semifinales de la Champions, el técnico del Bayern dijo que el juego era muy difícil, que había leído en la capital española que los blancos ya se hacían clasificados a la Final y pedía mesura para los suyos; que parar a los extremos madridistas por velocidad era imposible, que era cuestión de actitud y corazón…
Como vidente, Pep adelantó todas las fallas que habría de cometer su equipo y las virtudes del rival en el 4-0 en contra (5-0 global) que se llevó en el mismísimo Allianz Arena, la peor derrota del DT en su carrera, y la peor del Bayern como local y en competición europea.
Y sí, el Madrid, que otra vez cedió la pelota a los alemanes, se comportó como grande y se instaló en la Final para buscar su décima Copa de Europa.
No salieron todas las contras, pero siempre provocaron peligro para concluirlas con un disparo o consiguiendo un tiro libre de esquina, de los cuales dos acabaron con gol de Sergio Ramos.
Primero, Luka Modric cobró a segundo poste y el central apareció para meter el frentazo al primero. El “infierno” de Munich que prometieron el director general bávaro, Karl-Heinz Rummenigge, y demás bávaros, se apagó en ese momento, apenas al 16’.
Descontrol total y tiro libre por derecha que Di María puso en la cabeza de Ramos: 2-0 al 20’. Manuel Neuer levantó la mano pidiendo algo; nadie entendía qué.
De pronto, al 34’, un contragolpe perfecto, comandado por Bale desde el área blanca, con participación de Karim Benzema, acabó con asistencia del galés y el gol 15 de Cristiano en la actual Champions, marca para una sola temporada. El portugués celebró al contar con las manos su hazaña.
El partido estaba acabado. La cara de Pep, desencajada y resignada, lo decía todo.
En el complemento, sin que Iker Casillas tuviera alguna intervención de consideración, llegó el cuarto y último, cuando Cristiano cobró raso un tiro libre que pasó por debajo de la barrera.
Baile inesperado en Munich, el rey había sido derrocado, es tiempo de que la Orejona cambie de dueño y este Madrid levanta la mano.

Más sobre esta sección Más en Deportes
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 4 horas