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Publicado el miércoles, 3 de diciembre del 2008 a las 16:00
Mientras el Instituto Mexicano del Seguro Social gasta millones de pesos en la compra de equipo de cómputo, personas discapacitadas, mujeres embarazadas y adultos mayores tienen que pasar un verdadero viacrucis para subir escalones de la Unidad de Medicina Familiar número 79, luego de que el elevador dejara de funcionar hace ya algunos meses y no ha sido reparado.
Lo anterior fue manifestado por Héctor Efraín Sonora Valadez, dirigente de la Asociación de Ex Mineros de la Sección 123, quien criticó que el instituto invierta muchos recursos en equipo de cómputo y no arreglen algo tan elemental como lo es el elevador, ya que el edificio no cuenta con rampas para el acceso de sillas de ruedas o personas que no pueden subir escalones.
“No es posible que se gaste millones de pesos en la compra de computadoras como dio a conocer el delegado estatal del IMSS, José Luis Dávila Flores, y se olvidan de arreglar algo tan primordial como lo es el elevador”, señaló.
Lamentó que a diario se vean escenas muy deprimentes de pacientes que hacen un gran esfuerzo por subir las escaleras; en ocasiones derechohabientes que van en sillas de ruedas o muletas tienen que ser subidos por sus familiares en brazos.
Ante esto, el dirigente de los ex mineros calificó de falta de sensibilidad de las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social por permitir que suceda esto en la UMF número 79.
“Y todavía se atreven a colocar en la planta alta, en el segundo piso, la oficina de subsidios, a donde tienen que acudir los pensionados que van a firmar supervivencia o a notificar sus incapacidades, o bien a realizar cualquier trámite”, agregó.
Sonora Valadez precisó que en la más reciente reunión de los ex trabajadores mineros de la Sección 123 se dio a conocer la inquietud respecto a este problema que se tiene por la falta de compostura del elevador.
“No es posible seguir en estas condiciones que van en detrimento de la salud de todos los derechohabientes, porque los enfermos que se ven obligados a usar las escaleras, lejos de encontrar alivio a sus males, se les hace más agudo su mal por los esfuerzos realizados”, enfatizó Efraín Sonora.
Asimismo, criticó la falta de medicamentos en la Unidad Médica, la cual es la queja constante de trabajadores y pensionados que tienen en muchos casos invertir su poco dinero en la compra del medicamento que requieren a causa del desabasto.
“No es justo que el IMSS invierta tanto dinero en festejos y reuniones sociales como lo es la entrega de reconocimientos y fiestas para enfermeras, médicos y trabajadores administrativos, mientras los derechohabientes tienen que enfrentarse a verdaderos viacrucis por este tipo de faltas”, dijo.
Finalmente, precisó que hace tiempo pidió una entrevista con el delegado estatal del IMSS, José Luis Dávila Flores, para plantearle una serie de inquietudes de sus representados y toda la derechohabiencia y es tiempo que no se concreta.
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