Cd. Acuña
Por
Zócalo
Publicado el sábado, 5 de marzo del 2011 a las 17:00
Saltillo, Coah.- Dedicación, vocación y servicio son tres de los principales dones que el padre Julio César Ibarra Leos dejó de enseñanza en tierras africanas, tras su fallecimiento en un accidente automovilístico, cuando pretendía llegar a oficiar una misa en la ciudad de Mwanza en Tanzania.
Luego de casi un mes de peregrinar, el viacrucis terminó y las cenizas del padre Cesar llegaron de África hasta Saltillo, en donde sus familiares y la comunidad de la parroquia de Cristo Rey en la Colonia Guayulera lo recordaron como una persona alegre y dedicada a su vocación, la cual surgió a raíz del sensible fallecimiento de su hermano, por lo que buscando paz encontró a Dios y eligió el servicio para quienes más lo necesitan.
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