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Por
Carlos Chávez
Publicado el viernes, 12 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo, Coah.- El fraccionamiento Emilio Carranza solía ser un sector tranquilo en el que no tenían problemas. Los niños podían jugar sin peligro en la plaza pública gracias a la constante vigilancia proveída por la Policía Municipal.
En la actualidad, el clima de inseguridad y peligro que se vive en sus calles ha provocado que la gente prefiera encerrarse en su casa y atrincherarse con implementos de seguridad que van desde protecciones de acero para ventanas, puertas y garajes; interfones, perros guardianes y postigos para resguardar la integridad y el patrimonio de sus familias.
Los residentes de este sector aseguran que todo comenzó a deteriorarse hace cuatro meses, cuando la falta de vigilancia y patrullaje ocasionó que “los amantes de lo ajeno”, incursionaran y comenzaran a realizar sus fechorías impunemente.
“Nunca había pasado que las bancas y paredes estuvieran rayadas. O que hubiera temor de salir a caminar por la placita” señala una de las vecinas que reitera que “el temor se ha ido acrecentando y por lo tanto la gente no quiere expresar su inconformidad”.
Sin lugar a dudas, el miedo a sufrir represalias se extiende por toda la colonia, ya que los residentes que manifestaron su inconformidad prefirieron no dar sus datos personales para evitar ser identificados.
Rodolfo Rocha, habitante de la calle Barcelona aseguró que se tiene conocimiento de los constantes robos en el fraccionamiento. Además afirmó que algunos criminales se mueven por los techos de las construcciones y no por las calles para hacer más difícil su captura.
“Se brincan y andan en los techos de las casas de la otra cuadra. La policía a veces se da la vuelta y en ocasiones hasta han pasado en convoy por estas calles, pero sólo pasan”. Incluso señaló que el último crimen se había registrado hace 15 días a la familia Navarro. Quienes por temor no pudieron proporcionar información alguna a este medio.
Además señalan que el temor al riesgo en el que se encuentran diariamente es ante la afluencia de maleantes que en cualquier momento pueden atacar a los niños y jóvenes que residen en la colonia.
Habitantes de la calle Sevilla y Valladolid aseguran que hace una semana se perpetuó una violación en uno de los techos de los locales ubicadas en la calle de Fco. Murguía, y sin importar cuantas veces llamaron a los servicios de emergencia las patrullas nunca llegaron.
La versión de los oficiales
A pesar de que reciben la orden directa del comandante Efraín Alvarado de que proporcionen la información pertinente en cuanto a los patrullajes y las llamadas de auxilio que atienden, se muestran reacios y de cierta forma.
“Por lo general los llamados son entre las 12:00 y las 3:00 de la mañana, los residentes manifiestan que se escuchan pasos entre los techos de las viviendas. “Yo creo que a veces son gatos o las cosas que están en el techo y que se mueven o se caen por el aire”. Señala el oficial Antonio Marín, quien asegura que los residentes se sienten más seguros al ver que nadie los acecha.
Ambos, encargados de prestar vigilancia en el sector poniente, afirman que no recibieron reporte alguno sobre la violación perpetrada la semana pasada.
Los dos policías expresan que cubren un territorio o cuadrante que alberga a más de 15 colonias entre las que se encuentran demarcaciones como Isabel Amalia, Antonio Cárdenas y Panteones. Por lo que no es fácil poder establecer una vigilancia continua con las tres unidades con las que se cuenta para el recorrido del sector.
Además, en este momento se proporciona el apoyo de otros elementos de las fuerzas municipales para la regularización del flujo vehicular en zonas como la construcción de los puentes y el resguardo de espacios recreativos como la villa navideña que está instalada sobre el Paseo de la Reforma.
Pero cuando llegamos no hay nadie. No hemos podido detener a los presuntos criminales”. Señala el oficial Reynaldo García.
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