Nacional

Publicado el sábado, 19 de febrero del 2022 a las 08:43
Jalisco.- A diferencia de lo que muchos niños sufren tras ser robados, “Chavita” se formó en un entorno familiar que lo llevó a tener una vida prácticamente normal.
El joven de 16 años tenía amigos, no se metía en problemas y llevaba una vida sana, según vecinos del Fraccionamiento Los Silos, donde vivía en El Salto.
Érika, una de las habitantes, dijo que Alejandra “N”, la mamá de crianza, siempre estaba pendiente de él.
“
Muy amable y cordial la señora y todo; es una señora alta, tiene el pelo corto y, pues, no es ni muy morena ni muy blanca, pero siempre era muy amable, y (el muchacho) siempre andaba con ella”, relató.
La mujer era maestra en una guardería, aunque también tenía conocimientos de enfermería, o al menos era lo que ella decía.
Sobre su esposo, Salvador “N”, tampoco hubo malas referencias. El hombre vendía ropa en tianguis e iba y venía en su camioneta.
Con la pareja, además, vivían dos niños menores que “Chavita” y que, presuntamente, también eran sus hijos.
Los vecinos desconocieron la vida que llevaban los integrantes de la familia hasta hace dos años aproximadamente, cuando rentaron un domicilio en Begonia y Celosía.
“
Ella lo traía siempre (checado), nunca lo dejaba en la calle (sin estar sabiendo lo que hacía). Sí lo dejaba jugar con los demás niños, pero pues uno ni se imaginan las cosas que hacen”, contó otra habitante.
Pese a eso, “Chavita” podía irse a jugar videojuegos, basquetbol o futbol con sus amigos.
“
Siempre fue un niño muy tranquilo y muy educadito; y pues bien, no le veíamos nada mal. No se juntaba con malas amistades, siempre muy tranquilillo. Creo que sí estudiaba, pero no sé si ahorita iba (a clases) por lo del Covid y eso”, agregó Érika.
El miércoles todo cambió cuando el lugar se llenó de autoridades.
“
Estaba en la esquina (la mujer), allá parada y yo veía que no llegaba para su casa, pero pues yo no sabía ni qué”, aseguró la segunda vecina respecto a Alejandra, quien ya no apareció, al igual que su esposo y sus otros supuestos hijos.
Horas antes, una persona había proporcionado anónimamente información sobre el domicilio del muchacho, asegurando que sabía que era el menor que había sido robado en 2005 del Hospital Ayala.
La informante conoció el caso después de que se reviviera la sustracción, en septiembre pasado, a propósito de la bebé robada en el Hospital de Zoquipan semanas antes.
Hasta ayer, la Fiscalía no había dado a conocer nada sobre los padres de crianza del adolescente, quien ya se encuentra con sus papás biológicos en un punto no difundido por seguridad.Delito sigue vigenteAunque ya pasaron 16 años desde que robaron a Chavita del Hospital Ayala, las autoridades aún pueden detener a los responsables y llevarlos ante un juez.
Especialistas en derecho penal sostuvieron que el delito se cometió de manera “permanente”, es decir, que sus efectos perduraron al menos hasta el miércoles, cuando el menor fue localizado en El Salto.
Es a partir de entonces, añadieron, que comenzó a correr el periodo de la prescripción de la acción penal. Éste, además, no podrá ser inferior a los 3 años con 3 meses.
La vigencia exacta de la prescripción, asimismo, es determinada por un juez mediante una operación aritmética que toma en cuenta la penalidad del delito, que en este caso es de hasta de 22 años de prisión.
La investigación por el caso de Chavita no terminó con su localización afirmó la Fiscalía del Estado el jueves, aunque hasta la noche de ayer no se había revelado si hay personas detenidas.
Notas Relacionadas
Hace 3 dias
Hace 3 dias
Hace 3 dias
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas