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Publicado el domingo, 28 de octubre del 2012 a las 15:00
Saltillo.- Aunque le ponía todas las ganas en estudiar, en la secundaria Jorge Duarte Villanueva era el más retraído e introvertido, incluso era de los que tenía que hacerle las tareas a compañeros, pero hoy, desde hace 37 años, un micrófono es el ángel que lo proyecta para motivar.
Llevando sus lentes de una mano a otra, mientras transmitía su programa del sábado por la mañana en la Reina 100.9 de FM, el locutor compartió con Zócalo su experiencia, que le ha dejado grandes satisfacciones.
En sus inicios, a mediados de la década de los 70, nunca se imaginó que llegaría a recibir unas 2 mil llamadas diarias en su programa, como sucede actualmente, teniendo la posibilidad de ser una esperanza, un hombro, una luz, un amigo y hasta un confesor de sus radioescuchas.
Fue pionero de la televisión en Saltillo y vivió la transición de aquellos laboratorios con miles de botones en la cabina de radio a la consola y apenas un par de monitores para el control de audio. De las montañas de cartuchos de comerciales, a un simple clic para reproducir un mp3.
Su hermano mayor, Ever Duarte, quien entonces trabajaba para el Grupo Radio Alegría, en Monterrey, Nuevo León, fue el ejemplo a seguir. Aquellos días Ever fue llamado para colaborar en el Grupo Señales de Oro, en la ciudad de Piedras Negras.
Jorge visitó a su hermano en el norte del estado al concluir sus estudios de secundaria, y ahí fue donde comenzó la aventura. No era mayor de edad cuando ya estaba cubriendo programas por la noche “para soltarse como locutor”.
Al poco tiempo Jorge fue invitado a colaborar en radio por un tiempo en ciudad Acuña. Volvió a Saltillo para continuar sus estudios y, sin escalas, se incorporó a Jaubert Organización, ya de manera profesional.
Proveniente de una familia de 7 hermanos, marcados por la locución, Vanegas, San Luis Potosí, lo vio nacer, pero Saltillo lo adoptó sin muchas complicaciones. Sus hijos también han seguido sus pasos.
“La gente quiere escuchar buenas noticias ya. Animarlos”, dijo tras dejar al aire el Poema del Padre.
Trabajando para el Grupo Radio México en Monterrey, en la banda 93.3, comenzó a leer reflexiones que con el paso del tiempo se fue convirtiendo en una labor social. Han transcurrido ya ocho años desde que inició con esta estrategia en Saltillo, transmitiendo desde la cabina de La Reina.
Elabora un compact disc por año, en donde recopila reflexiones. En enero o febrero saldrá el volumen ocho. En este se abarcan temas como el cariño a los hijos, el respeto, el amor, el divorcio, entre otros.
“Lo traes en la sangre, hay una identificación del locutor con el público, ése es el secreto”, dijo.
Jorge Duarte dirigía XEAJ, “La Revolución del Radio”, cuando descubrió que “la radio no es nada más ser locutor, sino que puedes hacer muchas cosas, tienes una gran responsabilidad”.
Estando al frente de XEAB del Canal 58, en Guadalajara, a cargo de un evento que se desarrollaba en la plaza tapatía tras la Catedral, el ruido de la música y los gritos eufóricos de las personas interrumpían una reunión que el entonces gobernador mantenía en Palacio de Gobierno. Aunque contaban con todos los permisos necesarios, autoridades acudieron para pedir que suspendieran la actividad, aunque sin éxito.
Después de ese evento, no volvió a ver tan lleno ese centro de reunión. “Nos querían detener el evento, tomamos los micrófonos, y también la fuerza (…) el señor Gobernador mejor suspendió su junta. Vi la importancia que tiene la radio, de ahí que siempre la hemos usado para el bien”.
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