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Publicado el sábado, 17 de enero del 2009 a las 16:00
(Segunda parte)
Saltillo, Coah.- Después del accidente aéreo en que participó y que ha dejado como saldo tres personas fallecidas, Mercedes Aguilar ha pensado dar un cambio radical en su vida profesional.
“Creo que ya no quiero dedicarme a esto…”, así respondió Mercedes, con una mueca, cuando se le cuestionó sobre si su labor periodística continuará cuando recupere por completo su salud. Dejó en duda que siguiera al pie del cañón en lo que consideró un trabajo de mucha actividad y riesgo.
Y cómo negar que es de mucha actividad, si a Meche no le bastaba contar con un trabajo, a la vez se desempeñaba en tres de dos diversos medios de comunicación.
Iniciaba su jornada laboral desde las 05:00 horas para terminarla por la noche en un enlace radiofónico para el norte del estado y todavía darse el tiempo para salir con sus amigos e ir a cantar a algún karaoke, pues una de sus habilidades es el canto.
Consciente de su estado de salud, Meche platica sobre el largo tiempo que le espera para recuperarse y después continuar con una terapia de rehabilitación en piernas y manos para recobrar la movilidad, por lo que pensar en el futuro no existe en su mente, sólo el hoy y echarle ganas al momento.
“Mira, aquí ya me está saliendo la piel, me ponen unas pomadas”, comentó la periodista mostrando los dedos de sus manos, que en gran parte se encuentran vendadas y han ido regenerándose favorablemente.
Antes de que ocurriera el accidente, Mercedes recibió la oferta de una beca en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey campus Monterrey, para iniciar una maestría en Administración. Así como estos planes y propuestas, a Meche le sobraban oportunidades para desempeñarse laboralmente en diferentes ámbitos, ofertas que dice tomará cuando regrese a Saltillo.
Su rostro aún deja ver el sufrimiento y los estragos que dejó el fuego, pero ya recuperándose vuelve a verse como la de hace un mes, con algunas heridas que han ido desapareciendo por las quemadas de segundo grado superficial que presentó.
Sus manos y piernas van en constante recuperación, aunque a un paso más lento y en pocos días requerirá injertos de piel.
Así también, a diario es sometida a ejercicios de respiración, conectada a algunos aparatos médicos que permiten monitorear su temperatura corporal y ritmo cardiaco, entre otros detalles, así como apoyo psicológico. “Ya me han canalizado mucho, ya no encuentran vena para seguir picándome”, indicó.
“Sí, han venido personas que ni conozco a visitarme y amigos que tenía aquí de la infancia y que había prometido hace tiempo venir a verlos, y ya vine”, comentó Meche con una gran risa. En estas visitas le llevan flores, cartas, recuerdos y chocolates que aún no puede comer, pero que pronto tendrá que incluir en su dieta diaria por indicaciones médicas.
Dentro de sus visitas destaca la de Antonio Moreno, conductor de TV Azteca, quien iba en la avioneta con Meche cuando ocurrió el desplome, con el que dijo se ha formado un lazo muy especial.
No cualquiera sobrevive a este tipo de accidentes y ella se sumó a la lista de afortunados, como Toño Moreno, quien salió casi ileso del impacto. Esta situación y experiencia de vida la han llevado a ser cuestionada sobre si escribiría un libro, a lo que por hoy es una negativa por su concentración sólo en la recuperación.
Con ayuda de su padre, ha formado un diario, un cuaderno azul que es el testigo plasmado en letra de cada día que ha vivido Mercedes desde el 19 de diciembre, que podría ser el bosquejo de un gran libro. En él está escrito cada diagnóstico del médico, su estado de salud momento a momento, sus pensamientos, sentimientos, cada detalle del día que la han ido marcando y su primera descripción del suceso que después dará a conocer.
Los ánimos a sus familiares se los ha brindado principalmente Mercedes, quien les ha demostrado su entereza y que para ella no existen limitantes para recuperar su salud y no volver a ser la de antes, sino una persona más fuerte y con más capacidad.
“Es difícil, pero ver a mi hija cómo le echa ganas, pues te llena a ti aunque a veces flaqueas”, comentó don Felipe, con voz entrecortada, quien aceptó que a veces llega a ser un poco cansado el ritmo de vida que han adquirido en el hospital.
Desde lejos los ánimos de sus compañeros de trabajo y sus amigos han llegado hasta Guadalajara, con plegarias, cartas y presentes. Esos ánimos han ayudado a que siga con más fuerza cada día, ya que todos la recuerdan con esa intensidad con la que vive los días y piden no la deje escapar.
La vida de Mercedes dio un giro completo y ha sido una reflexión para sus más allegados. Pese a la difícil experiencia, sigue conservando esa actitud que la distinguía, la actitud positiva frente a la vida. Como periodista, la visita a Mercedes Aguilar me deja una gran reflexión. Con un nudo en la garganta, una opresión en el pecho, ver a mi compañera me dejó sin palabras, ella me las brindó. Ella como siempre, con esa energía y vibra que la caracteriza, se las ingenió para hacer chistes y de algún modo burlarnos de la situación.
Su entereza, fuerza por sólo pensar en el hoy y su realidad me dejó dicho que ni el pasado ni el presente existen, sólo la batalla diaria del hoy. Su presente es recuperar la salud y retomar la fructífera vida profesional que llevaba y esos planes que quedaron en el tintero.
Si algo siempre he reconocido en Meche es la energía que la impulsa a diario realizar su jornada laboral, pese a los desvelos de la carga de trabajo, siempre comenzar a las 5 de la mañana era de admirarse, así como su crítica constructiva en la redacción de quienes convivimos en algún momento fuera del ambiente laboral.
Verla después de la gran tragedia que conmocionó a todos los compañeros de los medios fue reconfortante. Bien me dijo su padre don Felipe que cada visita era dejar una pequeña reflexión y enseñanza a quienes iban al hospital, y ¿nosotros qué le dejamos a ella?, los buenos deseos, nuestras plegarias y ganas de volver a tenerla en tierras coahuilenses, sólo eso.
Ella cumple con el perfil de un periodista: ser atrevido, correr riesgos, ir cada vez más allá con tal de conseguir la información, la noticia. Dentro del diario trabajo, los mismos compañeros de los medios, desde radio, prensa y televisión añoran su regreso y piden por su pronta recuperación.
No importa qué tan cerca estemos del abismo, la actitud positiva, las ganas de vivir, la fortaleza hacen la diferencia, es un poco de todo lo que me dejó su reflexión, desde esa cama de hospital, lejos de casa y con una batalla minuto a minuto, una batalla que sigue después de ganarle a la muerte.
NUDO EN LA GARGANTA
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