Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Cristopher Landau felicita a México por abatimiento del Mencho Presidenta Claudia Sheibaum entrega programas de Bienestar en la Laguna Identifican a calcinados de La Ribereña; conductor era ex policía municipal de PN Cancelan clases en Jalisco debido a bloqueos; continúa Código Rojo VIDEO: Incendian Costco en Puerto Vallarta durante bloqueos registrados en Jalisco

Zócalo

|

Internacional

|

Información

< Internacional

Internacional

El espacio huele a almendras amargas

  Por Agencias

Publicado el jueves, 11 de enero del 2018 a las 21:36


Para identificar con precisión qué moléculas aromáticas están presentes, investigadores usaron el ‘apilamiento espectral’

Hipertextual | Ciudad de México.- El espacio, esa vastedad enorme y fría, está vacío. O eso pensamos todos. Porque, en realidad, el espacio sideral no está tan muerto como pensamos. ¿Y si te dijera que en realidad huele a almendras amargas? Bueno, no el espacio en sí. Y desde luego no todo. Pero podemos asegurar que hay una enorme nube, a unos 450 años luz de aquí, y que contiene casi la misma masa de nuestro Sol con un intenso olor a este fruto. ¿Por qué?

Una nube molecular en Tauro

Miremos hacia el cielo. En concreto, a la constelación de Tauro. ¿Lo ves? ¡Sí, es una nube oscura y alargada! Desde aquí se ve pequeñita, pero en realidad es enorme. Es lo que se conoce como la nube molecular 1 de Tauro. ¿Por qué? Porque es una nube de gas molecular, propia de una galaxia en su etapa “adolescente”.

Y como le ocurre a casi todas las galaxias en la pubertad, esta gran nube de gas es un indicativo de que todavía se están formando nuevas estrellas en su interior. Pero, ¿qué tiene que ver esto con las almendras amargas? En realidad, hace tiempo que estudiamos la composición de esta nube.

Al fin y al cabo, a pesar de la enorme cantidad de material que contiene, es una nube molecular extraordinariamente fría. Y está constituida por moléculas cuya composición es carbono, nitrógeno e hidrógeno. De hecho, son moléculas complejas, como ya sabíamos, de caracter orgánico. Y ahora, además, sabemos a qué huelen.

La gran nariz espacial

Y es que, por primera vez, hemos conseguido oler mediante espectroscopía de radio una molécula concreta en esta nube de Tauro: el benzonitrilo. Esta es una molécula aromática muy presente en la nube de esta constelación y que, como ya imaginareis, huele a almendras.

El benzonitrilo, o cianobenceno, se obtiene en la Tierra deshidratando benzamida o mediante la reacción entre el cianuro de sodio y bromobenceno. Este olor está asociado a las moléculas aromáticas relacionadas con el cianuro. Y, ahora, la molécula arroja luz sobre la composición del medio interestelar. Un material que eventualmente se incorporará en nuevas estrellas y planetas.

Las moléculas orgánicas con un anillo hexagonal de átomos de carbono, como el benzonitrilo, y que son conocidas como moléculas aromáticas, abundan por todo el universo. Lo sabemos porque estas sustancias emiten un espectro característico en el infrarrojo, observado en muchos entornos espaciales.

Pero, para identificar con precisión qué moléculas aromáticas están presentes hace falta algo más de precisión, para lo que se emplea comúnmente la espectroscopía de radio. Así, los investigadores usaron un método conocido como apilamiento espectral, con el que buscaron la “firma” del benzonitrilo como si de una nariz estelar tratase de recordar un olor ya conocido.

¿Cómo huele el espacio?

En realidad, aunque vacío, es curioso ver cómo los astronautas y turistas espaciales afirman que el olor del espacio es algo que no se les va a olvidar nunca. Aunque este olor varía muchísimo de unos a otros visitantes.

Así, desde a “una mezcla de nueces y discos de freno”, hasta el “ozono y la pólvora” pasando por las almendras tostadas, el espacio puede oler a muchas cosas muy distintas.


Pero claro, de lo que hablamos en realidad es de los olores asociados a los espacios dedicados a los humanos y a sus componentes. Probablemente, si tuviéramos la oportunidad de olfatear una enorme nube de gas como la de Tauro sin perder la nariz, ¿cómo sería la experiencia? Y más importante: ¿para qué queremos saberlo?

Estudiar la composición de las moléculas orgánicas en el espacio es clave para entender la complejidad molecular en los discos protoplanetarios que rodean a las estrellas jóvenes, entre otras aplicaciones. Estos discos son auténticas “guarderías” de planetas. Comprender mejor el polvo desde el que se formarán nos ayuda a comprender mejor el origen de todo lo que nos rodea, independientemente de cómo huela.

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Internacional

Hace 3 horas

Puedo destruir un país, puedo hacer lo que quiera… pero, no puedo cobrar un dólar: Trump

Hace 4 horas

Papa León XIV pide apagar un poco el teléfono y dedicar tiempo a los necesitados

Hace 4 horas

México, entre los destinos refugio por la inestabilidad del Caribe

Hace 4 horas

Servicio Secreto de EU mata a un hombre armado que entró a la residencia de Trump en Florida

Hace 5 horas

Portaviones USS Gerald R. Ford entra al mar Mediterráneo: sube tensiones entre Irán y EU

Hace 5 horas

Unos 56 mill de personas están en alerta en el noreste de EU por una tormenta invernal

Hace 6 horas

Al menos 17 muertos, entre ellos once niños, en el bombardeo de Pakistán en Afganistán

Hace 6 horas

Trump se propone salvar al lago de agua salada más grande del hemisferio occidental

Hace 15 horas

Kiev activa alerta aérea en el cuarto aniversario de la invasión rusa

Hace 16 horas

Bombardeos aéreos en Afganistán dejan varias víctimas civiles, según los talibanes

Hace 16 horas

Nexos con Epstein sacuden al Deutsche Bank y hunden al ex príncipe Andrés tras nuevas revelaciones

Hace 16 horas

Israel “tiene derecho” sobre Medio Oriente, dice embajador de EU: “Está bien si se lo quedan todo”