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Publicado el lunes, 31 de agosto del 2009 a las 14:10
Armando Guadiana Saltillo, Coah.- Como uno de los más fervientes seguidores del equipo de Saltillo, el empresario Armando Guadiana Tijerina dice que la afición es una de las de mayor pasión y entrega por la escuadra verde.
“Siento que los seguidores de Saraperos brindan su apoyo incondicional a su equipo, en las buenas y malas, es una de las mejores del país, de la de mayor entrega, independientemente de que Saraperos esté en primero o último lugar, la gente quiere a su equipo y se identifica plenamente con él”.
El ex director del Club Saraperos, habló para Zócalo Saltillo sobre el conjunto como un ente con grandes fortalezas, sin las cuales la novena verde no hubiera obtenido el tan ansiado título de la LMB.
El mánager Orlando Sánchez, conoce bien el potencial de cada uno de sus elementos, además de su sencillez y su don de gentes, además de Mario Mendoza, Noé Muñoz, Cristhian Presichi y Jonathan Aceves, quienes demostraron una entrega y precisión en cada uno de los encuentros.
Guadiana Tijerina -quien a principios de 1990 figuró como el director del conjunto verde- estimó que entre los jugadores más destacados de la temporada que culminó con la victoria sarapera, está Jesús Cota, jardinero izquierdo.
“Es un deportista brillante y definitivamente la afición supo premiar esta entrega, y sobre todo, la emoción de realizar la hazaña”.
Recordó que cuando estuvo a su cargo el equipo, las cosas no eran tan fáciles como parecerían, porque coordinar a un grupo para buscar un campeonato no es cualquier cosa.
Sin embargo, agregó que ese episodio es uno de los momentos que considera más especiales y de gran valor. Hay que recordar que luego de la venta de Saraperos a los señores Ley, los directivos iniciaron lo que se conoce como la nueva era verde.
Guadiana Tijerina dice que la posición de la que gozan los Saraperos de Saltillo es gracias al trabajo de la familia Ley, que se empeñaron en tener un equipo de primera y del nivel que merece la afición.
Arturo Berrueto Los ojos azul grisáceo de don Arturo Berrueto brillan como seguramente lo hacían bajo su gorra desde el centro del diamante cuando era jugador profesional de beisbol en los Estados Unidos. Ahora, con los Saraperos en lo más alto de la escena beisbolera, las pupilas relampaguean más que nunca.
Pese a la corona sarapera, don Arturo dice que no cree en la suerte, que ganar es cuestión del talento y las facultades de cada jugador, del mánager y del esfuerzo del propietario del equipo por traer buenos jugadores.
“Ahí está más que la suerte, pero cuando un lanzador domina y sin embargo ese batacito que dio picó en la raya y se hizo hit y ganaron, ahí dice uno ‘qué buena suerte tuvo’; viéndolo desde ese punto de vista, la suerte está en todas partes”, dice.
“Creo que el club que representa a Saltillo, en este año lograron reunir un roster de jugadores muy balanceado. Este elenco de jugadores tiene un manager que logró integrar una ‘guerrilla’ de peleadores, además de conjugarlo del factor que todo mundo quiere: la suerte”, agrega.
Desde que fue alumno de la escuela Anexa a la Normal, a los doce años Arturo Berrueto González ya andaba con su uniforme de beisbol, un deporte que practicó, jugó y lo mantuvo fuera de México algunas temporadas, hasta que tempranamente se lesionó el brazo.
“Es un deporte al que amamos profundamente”, dice sin pensarlo.
GUSTAVO LARA Mientras discute aún con amigos de la “vieja guardia” sobre beisbol, en la comodidad de su negocio de comida corrida, Gustavo Lara se toma un momento para platicar y recordar los años dorados de los Saraperos de Saltillo, pues aún conserva la fe en uno de sus proyectos que, como empresario, desde 1970 le ha retribuido con varias alegrías y otras tantas decepciones: Saraperos de Saltillo.
“Estuvimos en el inicio del proyecto, en la formación de Saraperos que arrancamos en 1970, llevando a la cabeza a don Jorge Torres Casso y otro grupo de amigos, con gente de negocios en Saltillo que nos acompañaron al inicio”, refirió.
Estos dos hombres de entrañable amistad, pusieron a Saltillo en el mapa con sus Saraperos, pero no siempre creyeron en la factibilidad del nacimiento de una franquicia.
“El proyecto se puede decir que lo encabezamos Jorge Torres y yo. Teníamos algunos eventos de forma conjunta y ahí empezamos a platicar del proyecto de beisbol, que lo veíamos muy difícil en esos días. Saltillo tenía una población muy pequeña y la verdad se veía difícil sacarlo adelante”, explicó.
Sin embargo, el éxito obtenido en otro proyecto a beneficio de la Catedral de Santiago en Saltillo, entregó a este par de empresarios la confianza para echar a andar el telar y zurcir las bases del conjunto saltillense.
Señala que el apoyo del Gobierno estatal sería un fuerte sustento para mantener en pie el sueño de instalar en la capital del estado un conjunto profesional de beisbol.
“Se dieron las condiciones, porque en ese tiempo llegó a la gubernatura Eulalio Gutiérrez y tuvimos un apoyo definitivo por parte de él para que este proyecto se culminara”, aseveró.
“Al mismo tiempo, visualizando que el proyecto pudiera llevarse adelante, invitamos a Tomás Herrera, quien le dio forma a la integración del equipo de peloteros”, sostuvo.
Ex propietario de Saraperos
A los ojos de un fanático
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