La tragedia de la Línea 12 del Metro ha puesto en la mira la simulación del Gobierno federal y de la Ciudad de México. La jefa de Gobierno ha negado que sea esa política de “austeridad” la que haya comprometido la operación y el mantenimiento del sistema del transporte y que fuera una de las causas del derrumbe, en el que murieron al menos 25 personas y muchas más resultaron lesionadas. Y es que nadie ignora ya que en la raíz de los males comunes de los gobiernos de la 4T se encuentran la mentira, la apatía de sus gobernantes y la simulación.
Todos sabemos que la principal idea de López Obrador desde su llegada al poder es “hacer más con menos”, esta política lo ha llevado a acabar con los vuelos de avión presidencial, a eliminar la obra del aeropuerto, a reducir los sueldos de los funcionarios y ha propuesto, por ejemplo, hasta que compartan sus computadoras para ahorrar en gastos; impulsó también una reforma fiscal con impuestos a los más ricos y con todo esto tener el pretexto para “defender” que habrá dinero suficiente con los recortes y el combate a la corrupción.
Sin embargo, a partir de la tragedia de esta semana, el discurso austero del Presidente ha perdido brillo. Técnicos, conductores y empleados sindicalizados del Metro han denunciado por años que no cuentan con los recursos ni mantenimiento necesarios para operar una red que se inauguró hace más de cinco décadas. Por su parte, la linea en cuestión, que dicho sea de paso es la línea más nueva, es la que más ha dado problemas, con requerimientos de mantenimiento diario realizados por una empresa externa que cobra un “billetote” al año por el servicio.
Los peritajes apenas comienzan, y la teoría de la falta de mantenimiento cobra fuerza en el discurso público. Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad dijo que, a partir de cifras oficiales, el presupuesto asignado al Metro para 2021 es el más bajo en nueve años, con una reducción de 25% en términos reales comparado con 2018 y acusa que el sistema de transporte gastó en 2020 alrededor de mil 300 millones de pesos menos, 8.7%, del presupuesto que le fue aprobado, según datos oficiales. Nuevamente un ejemplo de la política de “austeridad simulada” del Presidente.
Pero para ser más precisos, los datos y la polémica se observan en el informe de la cuenta publica del año pasado, presentado en el Congreso, aunque la Secretaría de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de Mexico ha descartado que hubiera subejercicio y ha dicho que las disminuciones en el presupuesto se deben a que durante la pandemia cayó el número de usuarios 40% y, en consecuencia, los ingresos que se recibían por el cobro de boletaje. El Congreso local -antes asamblea del Distrito Federal- aprobó originalmente un presupuesto de 15 mil 652 millones de pesos, que después se modificó a la baja y quedó en 14 mil 878 millones de pesos, según la cuenta pública. Sin embargo, esta información no coincide con la que presentó la Secretaría de Finanzas en la rueda de prensa de este jueves, que habla de que fueron solo 14 mil 290 millones de pesos de presupuesto para 2020.
En fin, la polémica ahí está, y como dice la Jefa de Gobierno de la capital, “es mezquino dar connotación política a la tragedia del Metro”. Claro, tiene razón, y es que el león cree que todos son de su condición, pero duele, y mucho, pensar en los familiares de las víctimas. Desgraciadamente, son ellos -la 4T- quienes han polarizado cada uno de los temas de la agenda nacional, y son ellos quienes pedían a gritos la oportunidad de gobernar para “salvar al país de la situación en la que se encontraba”. A ellos, lo único que les puedo decir, en cuanto a su llegada al poder, es que solo basta recordar cuántos lo han alcanzado para mal o cuántos lo han tenido para no hacer nada. ¡Señores! Lo importante no es el poder, sino aquello para lo cual debe servir el poder.
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