Hace unos días platicaba con el contador Francisco Juaristi Santos, director general de Grupo Zócalo, quien me ha dado oportunidad de colaborar en las páginas de Periódico Zócalo, luego de mi designación como integrante del primer Consejo de Participación Ciudadana del Sistema Anticorrupción de Coahuila, el 5 de octubre de 2017.
Hablamos de los alcances del sistema, de los retos, del cierre en la presidencia del CPC y de la conclusión del periodo para el que fui seleccionada en esta fase y rumbo a la consolidación del sistema local que avanza con programas encaminados a la prevención de posibles faltas administrativas y/o hechos de corrupción en Coahuila.
En la charla le comentaba de las bondades y la importancia de la participación ciudadana, del aporte de los periodistas y los medios, de la necesidad de una población informada y con acceso a datos que permitan forjar un criterio y una forma de señalar lo que está bien y lo que no siempre tiene buenos resultados, para incentivar y mejorar calidad de vida de las y los coahuilenses.
Las acciones del propio Consejo de Participación están encaminadas a buscar en la sociedad civil organizada los colectivos, la academia, Iniciativa Privada, los universitarios, especialistas y personas interesadas en el tema, los insumos para la generación de mecanismos sustentables y factibles para la prevención y control de la corrupción.
En este tenor, los medios de comunicación han jugado un papel relevante en los últimos años. Son aliados de los sistemas locales anticorrupción, pues colocan sobre la agenda pública posibles actos de corrupción en dependencias o particulares, suministrando una especie de mapeo que advierte del lugar exacto en donde es frecuente el riesgo de corrupción, o de la comisión de faltas administrativas. Es decir, focalizan prioridades y sugieren hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos en esta materia.
La mediatización de casos como La Estafa Maestra, Odebrecht y ahora Lozoya, vinculado con supuestos hechos de corrupción en Pemex, ha permitido que la sociedad voltee, exija y vea lo que pasa con las fallas en la prevención y detección de hechos irregulares en la administración pública y el sector empresarial. Y entienda que no basta con tener al “corrupto de moda” en la cárcel.
La exposición de estos y otros casos de impacto nacional y local provocan un mayor nivel de exigencia social y propician que las autoridades apoyen acciones aportadas desde el Sistema Anticorrupción, en una visión coordinada y permanente desde las instancias que lo integran: Auditoría Superior del Estado, Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado, Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas; Tribunal de Justicia Administrativa; Fiscalía Especializada en Delitos por Hechos de Corrupción; Instituto de Transparencia y Acceso a la Información y la presidencia del Consejo de Participación Ciudadana.
Los medios de comunicación son importantes para los sistemas anticorrupción. Es necesario construir con ellos, hacer pedagogía y mantener apertura.
Más sobre esta sección Más en Coahuila