Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Accidente en Bolivia deja 11 muertos; camioneta era conducida por un menor, de 14 años Casa Blanca niega instrucción de Trump para investigar al presidente de la Fed Agresión sexual en iglesia de Villahermosa deriva en indagatoria por intento de feminicidio Guardia Nacional repele ataque armado en Tamaulipas; aseguran armamento pesado Tele Zócalo Nocturno / 12 de enero de 2026

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

7 de agosto de 1502: nace Malinalli

Por Sandra Rodríguez Wong

Hace 3 años

Se señala este día en el calendario, como la fecha aproximada en que nace la mujer conocida como la Malinche o doña Mariana, y aunque las fechas de su nacimiento siguen siendo imprecisas, vale la pena recordar la importancia del papel que esta mujer desempeñó en la conquista de México.

El lugar de su nacimiento y sus orígenes también es debatido por los historiadores, se señala; que nació posiblemente en Oluta, Veracruz (cerca de Coatzacoalcos), en la clase alta de la sociedad mexica. Según el cronista Bernal Díaz del Castillo, (quién acompañó a Hernán Cortés en sus travesías), los padres de Malintzin eran señores y caciques de un pueblo llamado “Painala”. Su padre, de acuerdo con el historiador Gómez de Orozco, era un cacique que se casó, según la costumbre, con una “señora de vasallos y Estados”, también de noble origen, llamada “Cimatl”, cacique de Oluta y Xaltipa, la cual según se dice era “joven y hermosa”.

Según Díaz del Castillo, a Malintizin, le correspondía ser heredera de los dominios de su padre; sin embargo, el cacique fallece cuando ella era una niña, por lo que su madre contrajo matrimonio con otro jefe indígena de la zona con quién concibe un varón y el conflicto para heredar el cacicazgo fue solucionado de una forma cruel, ya que de noche y para que no fuese vista, entregaron a la niña a unos indios de Xicalango, señalando que había muerto. Posteriormente, en el mercado de Xicalango, la niña fue comerciada como esclava, cayendo finalmente bajo el dominio del cacique de Tabasco.

Tras la derrota de los tabasqueños en la Batalla de Centla en 1519, Malintzin fue regalada junto con otras 19 mujeres, piezas de oro y un juego de mantas, a Hernán Cortés, quien la entregó a Alonso Hernández Portocarrero, -uno de los capitanes más reconocidos de la expedición-, pero éste último regresa a España, enviado como emisario a Carlos V por Cortés, quien se quedó con Malinche por su valor como intérprete.

Aquí vale la pena preguntarnos, ¿por qué tantos nombres? Rosa María Grillo, de la Universidad de Salerno en su escrito el mito de un nombre Malinche, Malinalli, Malintzin, señala que su nombre original era Malinalli, que significa “hierba torcida” en náhuatl, pero es también el 12º signo del ciclo de 260 días, día funesto. Así mismo, hace referencia a Malinalxoch, “flor de malinalli”, hermana de Huitzilopochtli, que fue abandonada por los mexicas por practicar brujería y a Malinal Xochtil o Malintzin, que se refiere la diosa lunas, única hembra entre los hombres-estrella.

Grillo explica, que con el nombre con el que se conoce a la mujer, Malinche, es otra forma de encubrir la historia y a sus protagonistas, ya que con dicho nombre no se le conocía por sus contemporáneos, su verdadero nombre era Malinalli como era llamada entre los indios. Pero los españoles al rebautizar todo y nombrar con nuevas palabras al “nuevo mundo”, se le bautizó como doña Mariana.

Malinalli, hablaba con fluidez su lengua materna, el náhuatl, la lengua maya-yucateca y posteriormente aprendió el castellano, sin embargo, mas allá de ser solo una intérprete, realizó funciones diplomáticas y concejiles trascendentes para la conquista de México. Por ello, su figura se ha vuelto mítica y legendaria, en la que existen opiniones opuestas, unos; convirtiendo la imagen de esa mujer en traidora y dando su nombre la característica de insulto, y otros; como una mujer atrapada entre diferentes culturas, despojada de su origen y sus pertenencias, forzada a tomar desiciones y en la que se le ve como madre de una nueva raza.

Malinalli se enfrentó con su inteligencia a los hombres más poderosos de su tiempo -lo reconocen todos los historiadores y cronistas de la época- tres culturas y dos mundos fueron su espacio. Dioses, emperadores, gobernantes y conquistadores, no limitaron su inteligencia y su carácter para vencer obstáculos, de ser esclava, de ser mujer, de ser india, recuperó identidad y dignidad, gracias al poder de la palabra. Recordémosla hoy.

Notas Relacionadas

Coahuilenses entre los mejores y más pagadores clientes de las casas de empeño a nivel nacional

Hace 29 minutos

Sin límite

Hace 1 hora

Anuncia Manolo Jiménez 6 nuevos programas sociales de Mejora Coahuila

Hace 4 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

Sin límite

Hace 17 horas

Al pie del cañón

Hace 17 horas

La responsabilidad de tener un Plan B