Seguridad
Publicado el martes, 20 de enero del 2009 a las 16:00
Saltillo, Coah.- A casi una semana de que el joven perdiera la batalla contra la muerte, luego de las lesiones de las que fue víctima en un accidente automovilístico, los familiares siguen sufriendo no solo en el aspecto emocional, pues los gastos a raíz de esto han sido fuertes y no tienen manera de solucionarlos.
Ana María Salazar López, esposa de Sergio Maldonado Limón, aún recuerda la tarde del 10 de enero, cuando él regresó de trabajar y saludó a sus dos hijos de tres y un año, respectivamente.
Momentos después le dijo que iría a una fiesta con sus amigos, aunque Ana María no estaba completamente de acuerdo, pues sintió un mal presagio a Sergio, quien trabajaba como carpintero.
Y aprovechó cuando la joven madre de familia salió a comprar unos pañales para salirse, luego pasó en un carro con uno de sus amigos y le dijo adiós a la madre de sus hijos, a quien también lanzó un beso.
El joven se dirigió con otros tantos a un centro nocturno denominado La Vanidosa, ubicado en la carretera 57 a la altura de la colonia Puerta del Oriente para divertirse un rato.
Fue cerca de las 2:00 horas, cuando “El Chango”, como era conocido por sus amigos y Juan Mario Mata Arredondo, quien era su amigo desde que estaban en la escuela, decidieron dar por terminada la diversión.
Pero la falta de precaución al conducir de Mata Arredondo, provocó que metros adelante en el cruce con Centenario de Torreón, perdiera el control del volante y volcaran aparatosamente.
En ese momento Sergio salió disparado quedando gravemente lesionado, cosa que poco le importó a su compañero de andanzas, quien abandonó el sitio del accidente antes de la llegada de los cuerpos de auxilio.
“El Chango” fue hospitalizado en el área de terapia intensiva del Hospital Universitario, donde según narra Ana María, fueron momentos de angustia y verdadero sufrimiento.
“Fueron muy duros los días en el hospital, era muy difícil verlo que estaba conectado, pues se siente feo que esté sufriendo, los médicos decían que ya no se iba a levantar porque tenía una lesión en el cráneo”, comentó la esposa de Sergio.
Mientras tanto la familia se unía para comprar los costosos medicamentos, incluso pidieron dinero casa por casa para poder seguir adelante.
Los familiares de Mario acudieron a buscar a Ramona Hernández Salazar, madre de Sergio, y con apoyo de una licenciada la llevaron ante el agente del Ministerio Público. Ahí hicieron un acuerdo, donde se comprometían a pagar todos los gastos de hospitalización y en caso de que falleciera del funeral, con la intención de que estuviera libre para poder trabajar.
La cuenta del hospital aumentó, hasta llegar a 58 mil pesos el martes 13 de enero, cuando el cuerpo del “Chango” ya no soportó más y falleció.
El joven era donador de órganos, pero según le comentaron los médicos a la familia, los medicamentos lo dañaron tanto que sólo podía donar las córneas, así que fue llevado al Hospital de Ojos.
Una empresa funeraria les ofreció el servicio, con la condición de que a la semana pagaran la mitad de los 12 mil pesos del servicio y el resto a finales de este mes.
Se encuentran a unas horas de que el primer plazo llegue y Ramona aún tiene la esperanza de que los familiares del ahora presunto homicida imprudencial solvente los gastos necesarios. Pues también tiene el temor de que les manden cobrar por parte del Hospital Universitario y ellos no cuentan con la solvencia económica para pagar.
Los deudos de Maldonado Hernández, no quieren que Mario pise la cárcel, sólo que se hagan cargo de las cuentas que surgieron a raíz del trágico accidente, pero nunca pagarán el daño moral.
Y es que Ana María cuenta, que por la noche tiene problemas para que Selena de 3 años y Sergio Alejandro puedan conciliar el sueño, al sentir la falta de su progenitor, quien por la noche los arrullaba y les daba el biberón.
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