Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Defienden estímulo contra ‘gasolinazo’; sería inflación de 5% Mantiene EU ingreso de ganado mexicano; apertura de pasos Pierde Pemex en el trimestre 10.8 mmdp; reduce su deuda Urge revivir ProMéxico para no perder inversiones, propone Ildefonso Guajardo Crece PIB 0.9% y ‘sonríe’ Hacienda; prevé 2% para 2026

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Deseo prohibido: El clóset…

  Por Rosendo Zavala

Publicado el miércoles, 2 de abril del 2014 a las 00:31


El barullo de aquella fiesta del amigo de la familia ocultó los quejidos de ‘Leslie’, quien tuvo que soportar las bajezas

Saltillo.- Atraído por el jugueteo de su “amiga”, que sin reparo corría en la recámara, Javier salió del clóset donde se escondía y con bestialidad se abalanzó sobre ella, robándole la inocencia con los besos lascivos con que la llevó a la cama para violarla sin prisas.

Mientras el depravado hacía suya a la pequeña de 11 años entre la complicidad de las cuatro paredes que les rodeaban, afuera los invitados se entretenían ignorando que una potencial tragedia se gestaba en los rincones más oscuros de la residencia donde se daba la fiesta.

Noche festiva

Celebrando con mesura la idea de un virtual cortejo, el anfitrión se paró frente al espejo ataviado para la ocasión. Habían pasado ya seis años desde que conoció a la pequeña “Leslie” y la enfermiza pasión que sentía por ella se desbordaba invisible a cada día.

Jadeando con el fervor de un amante desbocado, el treintón de ilusiones ficticias se miró con detenimiento en el marco de los reflejos que dibujaba su más oscuro deseo mientras se acicalaba el cabello, en un afán repetitivo por presentarse ante sus amistades con la mejor de sus caras.

En la sala, el murmullo de los que se animaban por la nostalgia de encuentros anteriores asfixiaba el espacio, difuminando la imagen de la violencia que se perdía entre el humo del tabaco y las charlas banales de quienes no percibieron el peligro.

Ajena a todo, “Leslie” se revolvía en el sillón viejo que como siempre la recibía en el sitio que se convertiría en escenario de la barbarie que sufriría calladamente, generando la historia de terror que culminaría escandalosamente.

Pero mientras el destino se acercaba lentamente con el sello de la desgracia, la reunión que hasta entonces parecía cotidiana se matizaba con las trivialidades de siempre con el vaivén de la cerveza y las mentiras de aquellos que comenzaban a abrumarse con los efectos de la cebada.

‘Amistoso’ ataque

Decidido a saciar sus bajezas esa misma tarde, Javier simuló interesarse en la reunión en la que interactuó con los invitados, sin dejar de mirar a su entorno para acariciar con la vista el objetivo que desde el principio tenía en mente.

Repentinamente, el depravado avistó la figura de la niña cerca de uno de los cuartos, y sigiloso se deslizó entre la gente para llegar a la recámara sin que nadie se diera cuenta, escondiéndose en el clóset mientras aguardaba el momento exacto para atacar.

Instantes después, la chiquilla se postraba en la cama de la habitación celeste fijando su atención en el televisor, ignorando que el sujeto con quien tantas veces jugó le causaría la peor de las tristezas.

Sintiendo que debía desbordar la pasión contenida, el donjuán de barrio salió del armario, y comenzando el cortejo con un ramillete de palabras tiernas, se sentó a un lado de la niña, que inocente escuchó el concierto de recitales amorosos que le susurraban al oído.

Emocionado, el violador sacó lo mejor de sus habilidades amatorias, y desvistiendo lentamente a su víctima comenzó a besarla, para luego recostarla en la cama donde la ultrajó a placer, mientras los quejidos de la infante se perdían en la soledad del cuarto que se erigió como mudo testigo del ataque.

Vaciando en su “dama” el chorro de energía que contenía desde años atrás, el enérgico galán se paró para vestirse con rapidez, obligando a la niña a que hiciera lo mismo para discretamente volver a la sala, donde los invitados permanecían ignorando lo que acababa de ocurrir.

Justicia divina

Con el alma herida y el honor manchado por los vestigios de la nefasta reunión, “Leslie” lloraba en silencio mientras el tiempo corría indiferente entre las calles de la colonia La Amistad, que permanecía tan apacible como casi siempre.

Pero una fría tarde de febrero la menor salió de la escuela y con paso ligero llegó a casa, donde encarando a sus padres contó lo ocurrido en la fiesta del amigo de la familia, desatando la furia de éstos, que tomándola de las manos enfilaron el rumbo hacia las oficinas de la Procuraduría, donde denunciaron los aberrantes hechos.

Ante lo delicado de la confesión infantil, agentes ministeriales aprehendieron al chacal que con cinismo reconoció el ultraje, declarando que sometió “con amor” a la niña bajo su consentimiento argumentando que desde hacía tiempo se amaban.

Sin embargo, su testimonio no fue suficiente y acabó tras las rejas del reclusorio para varones de Saltillo, donde recibió la formal prisión bajo el delito de violación, mientras la justicia penal realiza las diligencias pertinentes para dictarle una potencial condena.

Por su parte, la menor avista el tiempo como la oportunidad de borrar los vestigios de una pesadilla que vivió despierta a manos del sujeto que para mancillarla se escondió en el clóset, donde irónicamente comenzaría el principio del fin para su libertad.

Notas Relacionadas

Inaugura Javier Díaz el Altar Monumental en el Barrio de Santa Anita

Hace 6 horas

Se necesita una consejera más, dice presidente temporal del IEC

Hace 10 horas

Se atoran en INE para elegir presidencia provisional

Hace 4 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados