Coahuila

Publicado el sábado, 3 de enero del 2015 a las 16:00
Nueva Rosita, Coah.- El 1 de enero es el día de los nuevos propósitos, entre los cuales destacan: Dejar de fumar, hacer ejercicio, ahorrar dinero, salir de viaje, comer más sano y el más recurrente, bajar de peso, pero muchos de estos objetivos no se cumplen, la mayoría por falta de voluntad.
Hay personas como Yazmín González Olvera que han conseguido dar el paso y cambiar su estilo de vida para siempre, pero para ello tuvo que “tocar fondo” y bajar cerca de 50 kilos, cumpliendo uno de los más anhelados retos: Adelgazar.
Para muchos y muchas, un simple comentario cruel sobre su aspecto físico puede cambiar completamente la vida de una persona, sin embargo logran curar su desaliento con más comida, “se trata de decir ya basta, en mi caso una pancreatitis y la preeclampsia en mi tercer embarazo me embarcó en una cruzada para tomar el control de mi cuerpo y perder en un año 48 kilogramos”, relata Yazmín.
Con 48 kilos menos, Yazmín luce un cuerpo escultural, bien definido, dejando atrás la ropa holgada, los accesorios aseñorados y los zapatos de piso, pues con más de 130 kilos y siendo talla 22 W, no existe gran variedad de prendas, por lo que simplemente le daba igual.
Esos pantalones gigantes quedaron en el olvido, pues su clóset tuvo que ser desocupado en su totalidad para darle paso al vestuario talla 13, a blusas, pantalones y coloridos vestidos acorde a sus 31 años de edad, que la hacen lucir segura, satisfecha y orgullosa.
Decir casi 50 kilos hacen pensar que tuvo que hacer uso del bisturí y el quirófano, pero no se trata únicamente de cambiar de hábitos alimenticios, de la importancia de llevar una alimentación saludable sin rendirse a las dietas milagro, combinado por el ejercicio.
“Yo jamás haría pesas, se hace el cuerpo de hombre”, declara entre risas Yazmín, al recordar que hace un año dijo esa frase y que ahora no puede dejar el ejercicio, pues se ha convertido en parte fundamental de su vida.
“Me casé a los 22 años, era rellenita, pero no obesa, realmente se me hizo cómodo comer sin medida, tomábamos entre mi esposo y yo un aproximado de 8 litros de refresco diario, kilos de tortillas de harina, pan, frituras, dulces, todo sin medida, pues yo no me veía mal, fue hasta mi tercer embarazo cuando llegué a los 130 kilos que me resultó una pancreatitis y preeclampsia que puso en peligro la vida de mi hijo, cuando decido poner un alto, quiero durarle a mi familia, quiero disfrutarlos, quiero sentirme bonita y lo he logrado, pues me encanta tomarme fotos frente al espejo y comparar con las de un año atrás”, dijo la entrevistada.
Desde hace un año, con la ayuda de la nutrióloga Natllely Ortega, quien está a cargo del programa estatal “Mídete, nútrete y actívate” y un entrenador de gimnasio local, Yazmín decidió replantearse su estilo de vida para dejar atrás el sedentarismo y la malnutrición.
“Antes me alimentaba a base de muchas carnes, fritos y comida rápida, no bebía casi nada de agua, sólo refrescos con gas y, en el momento en que empecé a dejar atrás esas cosas adelgacé muy rápido, me da gusto ver que me queda un pantalón talla 13, me encanta elegir colores de moda, lo que antes no podía porque no hay mucho de dónde escoger, pero sobre todo me siento más ágil y con batería para estar con mis hijos”, recuerda.
En un año logró perder 48 kilos con el aliciente añadido de haber aprendido a comer bien, “volví a comer frutas y verduras que hacía mucho no probaba, empecé a hacer deporte y cambié totalmente de hábitos, pero sobre todo estoy contagiando de estos buenos actos a mi esposo, quien ha bajado 14 kilos y a mis tres pequeños hijos”, cuenta orgullosa de este gran reto personal.
Tras ser cuestionada sobre el consumo de pastillas milagrosas y dietas, aseguró que mucha gente las utiliza pensando en que se puede quitar muchos kilos en un tiempo corto y no es verdad, “tienes que poner tu salud por delante a la hora de hacer dieta y para ello lo importante es ser constante haciendo ejercicio y comiendo sano, se siente bien padre verte en el espejo y tomarte una foto de cuerpo completo, no sólo de perfil por vergüenza con tu físico, pero además te sientes súper bien de salud”, cuenta.
Se fue el 2014, pero el reto continúa, pues aunque actualmente pesa 83 kilos, su peso ideal a su edad y estatura es de 75, por ello este 2015 se ha replanteado la misma meta, de bajar de peso para mejorar su salud con rutinas exhaustas, pero efectivas, esos “gorditos” flácidos de los brazos que a toda mujer enfurece; concientizando a la gente sobre la importancia de cuidarse y como un claro ejemplo de que sí se puede bajar de peso y cambiar radicalmente la existencia.
“Es mi mejor paciente, el más claro ejemplo de que se puede bajar de peso”: Natllely Ortega.
Por su parte, su cuñada y nutrióloga de cabecera, Natllely Ortega Méndez, quien es la coordinadora en el municipio de San Juan de Sabinas del programa estatal “Mídete, nútrete y actívate”, la describe como su mejor paciente, la más clara y precisa muestra de que se puede bajar de peso comiendo sano y ejercitándose.
“La obesidad está en la mente”, asegura la doctora, al detallar que para obtener resultados tan favorables como el de Yazmín es necesario contar con el apoyo de sicólogos, pero principalmente con la familia, “son nuestro mayor impulso, no debemos maltratar nuestro cuerpo con dietas imposibles y productos milagrosos, es cuestión de activarse naturalmente, no es un camino fácil, pero tampoco imposible y se logra hasta que realmente la persona toca fondo”, destacó.
Recalcó que muchas personas se proponen metas súper ambiciosas al iniciar el año y por lo tanto son muy difíciles de cumplir, por ello cuando las abandonan se sienten derrotados, “lo mejor es empezar poco a poco, no gana el que corre más, sino el que no abandona la carrera”, reiteró.
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