Seguridad
Por
Luis Reyes
Publicado el lunes, 5 de enero del 2015 a las 16:10
Saltillo, Coah.- Acusado de violar a su esposa, Noé Ortiz Pecina enfrenta una pena en prisión por 14 años, de los que ya lleva en la cárcel nueve; dice estar muy arrepentido, pero ya es demasiado tarde pues nada puede hacer para regresar el tiempo.
Más “agüitado” se pone al aceptar que los penosos hechos que ahora lo mantienen encerrado se dieron cuando andaba en la borrachera y ya no recuerda lo que pasó. Dice que entre brumas, apenas hay vanos recuerdos en su mente.
En aquella ocasión andaba tomando con los amigos. Llegó en la noche y ocurrieron los hechos de los cuales prefiere no acordarse.
El estar preso le cambió toda la vida pues lo perdió todo: familia, trabajo, Este comerciante de establecimiento tipo pulgas, de 44 años, es oriundo de San Buenaventura, en la Región Centro.
De acuerdo con los registros periodísticos, Ortiz Pecina es señalado como un ex convicto violador, ya que en 1996 abusó sexualmente de una sexoservidora y de la hija de ésta. También fue acusado de violar a otra menor en hechos ocurridos en aquella región.
Lleva cinco años preso en el Penal de Saltillo, pero antes fue trasladado del Cereso de Monclova; recuerda que se entregó a la Policía Municipal de aquel poblado.
Muchos años se dedicó al comercio ambulante. Dice que vendía todo tipo de artículos como pantalones, camisetas, chamarras, botas y zapatos. Era bien conocido en aquella región por el tipo de trabajo que desempeñaba.
Ahora, en el Penal trabaja en una maquiladora que elabora prendas para la lluvia, hacen capa-mangas y a él le toca doblarlas y empaquetarlas, luego la producción es embarcada rumbo a Estados Unidos
También entre sus tareas se dedica a hacer el aseo del módulo donde vive; trata de llevarla bien con sus compañeros, pues quiere llevar sin tachas su registro de Dice que ya le ha cansado el encierro, quisiera estar afuera con su familia, ver a sus hijos que están con su madre, recuperar el tiempo que ha perdido.
Pese a todo, ha sabido sobrellevar el internamiento. Nunca se ha enfermado, salvo alguna gripa, pero nada grave, cuenta.
Los sábados y domingos ha encontrado una terapia física que le ha sido de gran ayuda ya que se dedica a caminar en los campos de tierra en los que los internos juegan futbol. Eso le permite estar bien en la parte de la salud, además de que cuando puede acude a orar un rato a la iglesia.
Pocas veces, allá muy retirado, recibe la visita de sus familiares, quienes en ocasiones le mandan giros con dinero para solventar algunos gastos.
En este mes de enero espera que le puedan “echar la mano” para poder recuperar su libertad.
ch
amistades.
comportamiento.
Notas Relacionadas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 14 horas
Más sobre esta sección Más en Seguridad
Hace 14 horas
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 20 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia