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Redacción
Publicado el martes, 31 de marzo del 2015 a las 14:59
Monclova, Coah.- Desde que inició el operativo de Cuaresma a mediados del mes pasado, la Cuarta Jurisdicción Sanitaria multó a dos restaurantes de pescados y mariscos, donde fueron detectadas bacterias presentes en las heces fecales.
Además, trascendió que mientras que los sitios no fueron clausurados, las autoridades procedieron con las sanciones económicas y el retiro de los productos infectados.
La titular de la Jurisdicción, la doctora Rosa Nilda Arocha, mencionó que el operativo en cuestión inició desde febrero, y que desde entonces han sido revisados 20 establecimientos, entre restaurantes y puestos fijos y semifijos de pescados y mariscos.
“Se les visita con la finalidad de corroborar que no existan riesgos para la población respecto al manejo higiénico de alimentos y su conservación”, señaló la doctora Arocha sobre el operativo. “Además, se toman muestras de productos crudos y cocidos para enviarlos al laboratorio estatal y hacerles un estudio bacteriológico, tanto de productos que se ofrecen en los restaurantes como en donde venden pescados crudos para cocinarlos en casa”.
La entrevistada mencionó que cada establecimiento se ha visitado hasta en tres ocasiones, para corroborar que corrijan las deficiencias que les sean detectadas, como el mal manejo de alimentos, falta de tarjeta sanitaria, de capacitación, uñas largas en los empleados, o carencia de implementos como las mallas para cubrir el pelo. En estos casos, dijo, “todas estas deficiencias ya han sido corregidas”.
Sobre el envío de las muestras al laboratorio, dijo que el objetivo principal de esta acción es detectar la bacteria del cólera, lo que hasta el momento no ha sucedido.
Sin embargo, mencionó que en dos restaurantes de Monclova, cuyos nombres optó por reservarse, se detectó una cantidad patológica de bacterias coniformes (es decir, bacterias presentes en las heces fecales).
Añadió que los hallazgos se produjeron casi al principio del operativo, a mediados de febrero.
Sobre la misma situación, señaló que en ambos casos los productos fueron retirados de los negocios, y que los dueños de los dos establecimientos fueron acreedores a una multa de 50 salarios mínimos (alrededor de 3 mil 300 pesos cada uno). Igualmente, indicó que los sitios no fueron clausurados.
Agregó que en visitas posteriores, ya no volvieron a detectarse alimentos contaminados en ninguno de los dos restaurantes; y que además ya no ha habido casos similares en el resto de los negocios, ya que todos “se pusieron las pilas” una vez que empezaron las revisiones.
“Queremos que la ciudadanía tenga la seguridad que de que estamos trabajando con las verificaciones, con los estudios bacteriológicos”, recalcó, “y que donde se han visto riesgos, estos se han suprimido, porque los productos se retiran del mercado”.
Piden higiene al preparar comida
A través de la colocación de carteles en sitios estratégicos y la distribución de folletos, la Cuarta Jurisdicción Sanitaria ha emitido una serie de recomendaciones a la población en general, para el correcto manejo y preparación de los pescados y mariscos, en un afán de prevenir enfermedades gastrointestinales en el hogar.
“A nivel familiar, personal, quien maneje los alimentos en el hogar debe lavarse las manos perfectamente bien, mantener limpia la cocina, los utensilios”, manifestó la titular de la Jurisdicción, doctora Rosa Nilda Arocha.
“Hay que lavar las frutas y verduras, los mariscos deben estar perfectamente bien cocinados… hay que evitar comer mariscos crudos; y si se usan verduras crudas, hay que usar un desinfectante apropiado”, prosiguió, señalando que en las oficinas de la Jurisdicción se obsequia plata coloidal para desinfectar los alimentos.
A pregunta expresa, añadió que los pescados y mariscos son alimentos muy susceptibles a la descomposición rápida (es decir, a ‘echarse a perder’) si no son correctamente refrigerados, de ahí la necesidad de tomar las precauciones necesarias.
También, mencionó que algunos de estos productos tienen el riesgo de provenir de aguas contaminadas, y por ello, las compañías empacadoras deben proceder con un análisis previo a lanzarlos al mercado.
En este mismo tenor, señaló que cuando se adquieren productos de este tipo que no provienen de una empacadora, se corre el riesgo de que no se haya aplicado este filtro bacteriológico.
“Un pescado ‘echado a perder’ o que no haya sido bien lavado puede producir desde una intoxicación severa, que puede llegar a la deshidratación y vómito incontrolable, hasta una infección bacteriana o viral con diarrea, vómito y fiebre”, advirtió la entrevistada.
Recalcó que estas consecuencias varían de acuerdo a la cantidad de bacterias contenidas en el producto y también a la cantidad de producto consumido.
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