Cd. Acuña

Publicado el miércoles, 27 de mayo del 2015 a las 14:00
Acuña, Coah.- Valentina Jiménez Torres estaba a unos días de terminar el millar de togas que entregaría para la graduación de la secundaria Josefa Ortiz de Domínguez. No los terminó. El viento entró a su taller y destrozó las seis máquinas de coser, y se llevó todo lo que ya había trabajado. Ahora no tiene trabajo, pero sí una deuda que no sabe con qué va a pagar.
En una de las esquinas del Libramiento Sur, en la colonia Santa Rosa, aún está pintado el anuncio de un negocio de elaboración de uniformes escolares. Lo dirige Valentina desde hace algunos años, y este lunes lo perdió.
“Les estaba haciendo las togas a los muchachos que se gradúan, me las encargaron desde hace dos meses, para terminárselas a tiempo, ya me habían dado el adelanto, y ya no sé qué voy a hacer”, expresó la mujer.
Su taller, que ya no tiene puertas ni ventanas, es un montón de trapos regados por todos lados, máquinas de coser eléctricas que rebotaron por el interior del edificio, togas que salieron disparadas, metros de tela que no sabe a dónde fueron a parar.
Con un costo de 120 pesos por toga, Valentina tiene ahora una deuda de 120 mil pesos, de los cuales ya le habían dado un adelanto, más el compromiso de entrega para el próximo mes. Todavía no sabe cómo solucionar el problema que le dejó el tornado, sobre todo porque también su esposo Zenón perdió su molino de nixtamal.
La mujer confía en que, de arreglar una de las máquinas, y pidiendo un préstamo, puede cumplir con parte del compromiso con los estudiantes que anhelan una graduación con toga negra, y recomendar al resto, que no había pagado, con alguna amiga costurera.
“A ver cómo le hacemos, acá somos bien luchones, vamos a salir adelante, ese tornado no va a acabar con todo”, expresó Valentina.
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