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Agencias
Publicado el sábado, 19 de marzo del 2016 a las 15:01
Ciudad de México Después de dos años en prisión, Nestora Salgado, comandante de la policía comunitaria de Olinalá, salió del Centro de Reinserción Femenil de Tepepan.
Recibida por sus abogados, familiares, activistas y miembros de la policía comunitaria, quienes la esperaron desde temprano con pancartas, la activista gritó “¡Soy libre!”, al salir del penal, entre los aplausos y porras de los presentes.
Nestora, vestida salió maquillada, peinada con una trenza y con aros dorados en las orejas.
Los civiles, la mayoría hombres de la tercera edad, vestidos con playeras verde olivo y gorras negras, formaron una escuadra para dar la bienvenida a la comandante, a quien saludaron uno a uno con las manos en la frente.
La “comandanta” salió uniformada, igual que ellos.
Llevaba puestas unas esposas falsas que otro líder de la policía le rompió en símbolo de su recién obtenida libertad. Después le entregó un rifle falso y la saludó diciendo “¡A sus órdenes, mi comandanta!”.
“Vamos a seguir luchando para que no nos sigan reprimiendo. Si es necesario llegar a esto (señalando el rifle), a esto vamos a llegar”, respondió, emocionada, ante quienes la recibieron.
Posteriormente, hicieron el conteo hasta el 43, recordando a los estudiantes de Ayotzinapa, y un cantante interpretó una canción dedicada a ella.
La líder de grupos civiles fue trasladada a la torre médica de Tepepan en mayo del año pasado, después de una huelga de hambre por las condiciones que vivía en el penal de Tepic, Nayarit.
El jueves, tres jueces de Guerrero dictaron auto de libertad por falta de pruebas; era acusada de los delitos de secuestro, homicidio calificado, homicidio tentativo, robo de armas y privación ilegal de la libertad.
‘SUFRÍ DAÑOS PSICOLÓGICOS’
En conferencia de prensa en el centro de Derechos Humanos Agustín Pro, Nestora Salgado admitió ‘qué difícil es luchar contra el gobierno cuando se tiene consigna’. Dijo haber vivido un infierno durante su tiempo en prisión.
La líder de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, acusó que fue aislada, sin tener acceso a libros, ni artículos de higiene personal, por lo que fue víctima de un trato inhumano por delitos que nunca cometió.
Mencionó que durante el ejercicio de sus funciones al frente de la policía comunitaria, descubrió una red de prostitución y pornografía infantil, pero no le fue posible presentar pruebas ni renunciar debido a que fue detenida.
“Sufrí un daño psicológico grave. Es sentirse enterrado vivo: estuve 20 meses incomunicada aislada, no se me permitió convivir con ninguna otra presa. Conmigo se ensañaron, solamente por defender a mi pueblo, por denunciar los abusos a nuestros niños de 7 años, de los que hacían videos Nestora recordó que el exgobernador Ángel Aguirre cayó, 15 meses después de que ella fuera detenida, por los señalamientos de complicidad en el caso de “Quiero hacer un llamado a nuestro Gobernador para que deje libres a nuestros compañeros que son presos políticos. No hay palabras; es horrible pagar un delito que no cometí. Soy la voz de los que no tienen voz. Estoy libre gracias a ustedes y ahora iremos por los otros 500 presos políticos”, señaló.
Aunque sin planes inmediatos para exigir al Gobierno la reparación del daño causado a ella y su familia, afirmó que emprenderá una lucha para solidarizarse y liberar a los 500 presos políticos que permanecen en prisiones del país.
EXIGEN LIBERTAD
Al evento que celebró la liberación de Nestora acudieron padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, víctimas de San Salvador Atenco, opositores a la presa La Parota, policías comunitarios y diversas organizaciones sociales, que celebraron con porras la libertad Salgado.
Giovanni Torres, comandante de la Policía Comunitaria, aseguró que las Fuerzas Armadas fallaron en brindar seguridad en Olinalá, por lo que los habitantes se alzaron en armas.
“Nos tacharon de secuestradores por tener a delincuentes en reeducación. Las policías comunitarias son totalmente legítimas, estamos dentro del marco legal, somos gente del pueblo que decidimos la forma de morir, porque hemos decidido morir luchando y dando seguridad a nuestras familias”, expresó.
Agustina García, esposa del comunitario Arturo Campos, clamó por la liberación de su esposo y los otros ocho policías presos.
Conmovida por la liberación de Salgado, narró que hace una semana su casa fue incendiada, en el marco de una exigencia constante por la liberación de presos.
“¿Por qué nos tratan de esa manera? ¿Acaso no tengo derechos como los ricos por ser indígena?”, preguntó.
INOCENTE
» Salgado fue recluida en agosto de 2013 acusada de los delitos de homicidio, robo y secuestro, mientras se desempeñaba como coordinadora regional de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero.
» Tres jueces de Guerrero determinaron su inocencia ante las acusaciones por los delitos de robo, secuestro y homicidio, confirmó su abogada Luisa Rivero.
» Aunque su liberación se postergó porque fue notificada de otras tres órdenes de aprehensión pendientes, su defensa aportó pruebas que la exoneraban.
pornográficos”, acusó.
Ayotzinapa.
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