Sociedad
Por
Redacción
Publicado el sábado, 19 de julio del 2008 a las 14:00
Saltillo.- ¿Te ha pasado que desde el momento de levantarte sientes un enojo inexplicable con todo el mundo y nada te sale como quisieras?, En parte puede ser culpa de los cambios que está experimentando tu cuerpo, ya que todas esas hormonas sobre las que tanto oyes hablar pueden provocarte cambios de humor y emociones contradictorias; independientemente de cuáles sean las causas, enojarse es una emoción normal y no hay nada de malo en hacerlo, lo importante es cómo evitar que este comportamiento te controle, a continuación algunas sugerencias:
Prepárate para hacer un cambio
Decidir controlar el enojo en vez de permitir que él te controle a ti, significa empezar analizando a fondo, y sin justificaciones, el modo en que reaccionas cuando te irritas.
Para la mayoría de las personas que tienen problemas para controlar el enojo, estos no son los modos en que les gustaría reaccionar, se avergüenzan de su comportamiento y no consideran que refleje su verdadera forma de ser ni mucho menos lo mejor de sí mismos.
Todo el mundo puede cambiar pero sólo si desea hacerlo; si quieres hacer un cambio importante para controlar mejor el enfado, piensa en lo que ganarías con el cambio. ¿Más respeto a ti mismo? ¿más respeto de los demás? ¿menos tiempo sintiéndote enfadado o frustrado? ¿una forma de enfocar la vida más relajada?
El hecho de recordar por qué quieres cambiar te puede ayudar a hacerlo, también te puede ayudar recordarte que el hecho de introducir cambios requiere tiempo, práctica y paciencia.
La gente no cambia de la noche a la mañana, controlar el enojo consiste en desarrollar nuevas habilidades y nuevas respuestas.
Al igual que con cualquier habilidad, como jugar fútbol o tocar el piano, es necesario practicar una y otra vez para dominar la técnica del autocontrol.
Pasos para controlar el enojo
Conéctate con tus sentimientos. Empieza por fijarte en que estás enojado y pregúntate por qué; expresa con palabras lo que te está alterando a fin de poder actuar en vez de limitarte a reaccionar. Pregúntate: ¿Por qué me he enfadado? ¿qué estoy sintiendo y por qué? Puedes hacerlo mentalmente o en voz alta, pero las respuestas deben ser claras y específicas.
Detente y piensa. Detente un minuto a fin de darte tiempo para controlar el enojo y para empezar a pensar en cómo podrías reaccionar pero sin reaccionar todavía. Pregúntate: ¿Qué puedo hacer? Piensa, por lo menos, en tres cosas. Por ejemplo, si tu mamá te pide que antes de ir a esa fiesta ordenes y limpies tu habitación, qué acciones podrías llevar a cabo y de cuál se obtendrá el mejor beneficio para ambas partes.
Considera tus opciones y reflexiona sobre ellas. Piensa en las consecuencias más probables de cada una de las diferentes reacciones que se te han ocurrido. Pregúntate: ¿Cuáles serán las consecuencias más probables de cada una de esas opciones que puedes considerar para obtener algo? Por ejemplo, gritarle a tu madre podría ocasionarte problemas más graves e incluso que te castigue.
Toma una decisión y escoge una de las opciones. Pasa a la acción escogiendo una de las tres cosas que podrías hacer. Analiza la lista y elige la opción que tiene más probabilidades de aportarte el beneficio más positivo. Pregúntate: ¿Cuál es la mejor opción? Después de reflexionar, probablemente desestimarás la opción de gritar a tu madre, que es una reacción automática, casi refleja; una vez hayas elegido la solución, será el momento de actuar.
Comprueba tus progresos.Una vez que hayas actuado y todo haya pasado, analiza lo sucedido; toma en cuenta cómo fueron las consecuencias de tus acciones y si te aportaron un beneficio, repítelas de nuevo.
DOMÍNALO
» Puesto que el enfado puede ser una emoción muy fuerte, a veces resulta muy difícil de controlar. Para afrontar y manejar el enojo, hace falta una gran dosis de autoconciencia y autocontrol:
» La autoconciencia es la capacidad de darse cuenta de lo que uno está sintiendo y pensando, y por qué. Una de las ventajas que tienes como adolescente es que cuentas con la capacidad mental de la autoconciencia; cuando te enojes o irrites, tómate un tiempo para fijarte en lo que estás sintiendo y pensando.
» El autocontrol consiste en pensar antes de actuar. Introduce algunos valiosos segundos o minutos entre el hecho de sentir una emoción fuerte y el de realizar un acto del cual te podrías arrepentir después.
Otras formas de controlarte
El enfoque en cinco pasos para aprender a controlarte va bien cuando uno se encuentra en una situación particular que le saca de quicio y necesita decidir qué debe hacer; sin embargo, existen otros métodos para controlarte, entre ellos destacan los siguientes:
» Hacer ejercicio físico. Da un paseo, sal a correr un rato o haz gimnasia o cualquier tipo de deporte. Muchas investigaciones han demostrado que el ejercicio es una buena forma de elevar el estado d
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