El tamaño de la polémica y las críticas que generó la aprobación de reformas a la Ley del Banco de México en el Senado de la República llegó a tal nivel que anoche ya se hablaba de una “revisión a fondo” de la iniciativa en la Cámara de Diputados.
Y es que las denuncias sobre la violación a la autonomía del Banxico y la presunta facilitación al lavado de dinero, junto con las acusaciones públicas que hicieron integrantes de la Junta de Gobierno sobre la existencia de un “interés particular” que movió a esa reforma para beneficiar a un solo banco (Banco Azteca, de Ricardo Salinas Pliego), hará que los diputados modifiquen la minuta de esa iniciativa para revisarla a fondo y detener así las amenazas de un grave peligro para las reservas internacionales por la contaminación de dinero sucio y el riesgo de desestabilización del sistema financiero nacional.
Anoche, el propio impulsor de la propuesta, Monreal Ávila, anticipó en un video en sus redes sociales que en la Cámara de Diputados revisará su iniciativa y escuchará a todas las voces que deben participar en un debate de gran envergadura como este. El líder morenista reconoció que su grupo parlamentario en el Senado aceptará y acatará cualquier decisión que tomen los diputados.
Fuentes de alto nivel de la Cámara de Diputados anticiparon a esta columna que la iniciativa de Monreal será modificada en su redacción para eliminar la obligación del Banco de México de absorber y comprar todos los dólares excedentes del sistema bancario, con lo que se quitaría el texto que desató la ola de críticas y cuestionamientos sobre las verdaderas intenciones de esa legislación.
Y es que desde el viernes en la Cámara de Diputados, el Gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León, les dejó en claro a los legisladores de todos los partidos, al participar en un foro virtual, que la iniciativa votada en el Senado metería al banco central en graves problemas, al obligarlo a adquirir todos aquellos dólares que no pudieran procesar los bancos nacionales, incluidos los de dudosa procedencia. Otras voces como el subgobernador, Gerardo Esquivel, también alertaron que meter a las reservas del país dinero de procedencia ilícita podría dar pie a un conflicto con Washington.
Pero al parecer la voz que más caló este fin de semana, fue la del subgobernador Jonathan Heath, quien en un mensaje en Twitter pareció poner el dedo en la llaga al comentar: “Son bastantes los argumentos en contra de las reformas a la ley del Banco de México. Uno de los más importantes es que no se vale reformar una ley para favorecer a una sola empresa, en especial con antecedentes negativos con la SEC de EU”. Aunque el integrante del Banxico no mencionaba por su nombre a la empresa que sería beneficiada con la iniciativa de Ricardo Monreal, la portada de la revista Proceso, que empezó a circular el mismo sábado que apareció ese tuit, le ponía nombre, apellido y hasta el rostro en portada del dueño de esa empresa.
Para cerrar el cuadro, lo que terminó de liquidar a la llamada “ley Monreal” fue el comunicado que ayer emitió la Asociación de Bancos de México, que preside Luis Niño de Rivera, precisamente presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca, en el que los banqueros nacionales se pronunciaban totalmente en contra de las modificaciones a la ley del Banxico.
A eso se suman todos los análisis y las opiniones de expertos que alertaron sobre el peligro de la propuesta impulsada por Monreal, aunque con el aval del presidente López Obrador. Así es que al final, la propuesta de Monreal se quedó sola y el político zacatecano que claramente tiene aspiraciones futuras, sufrirá un duro revés político –aunque no sea todo suyo y también le toque parte al Presidente–. El líder senatorial se lo tendrá que tragar solo, sin importar que le ganó otras batallas a la banca comercial, como la de las comisiones, pero ahora tuvo que retroceder al meterse con la autonomía del Banco de México.
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