“Mantengo mi compromiso con un país de libertades cada vez más amplias, un país generoso con sus hijos”.
Cuauhtémoc Cárdenas, Sobre mis pasos
En 1988 voté por Cuauhtémoc Cárdenas a la Presidencia. No fue porque estuviera de acuerdo con todas sus propuestas, sino porque me parecía importante romper el yugo del partido hegemónico. Meses después leí Radiografía del fraude, el libro escrito por José Barberán, Adriana López Monjardin y el propio Cárdenas, que mostraba que el 6 de julio se había operado un fraude electoral. La operación estuvo a cargo del entonces secretario de gobernación, Manuel Bartlett, quien dobleteaba como presidente de la Comisión Federal Electoral. Así lo escribí en mis artículos periodísticos de aquel entonces.
Años después conocí al ingeniero. Lo entrevisté en repetidas ocasiones para televisión y radio, conviví con él en reuniones y debatimos en mesas redondas. En una ocasión acudió al coctel de aniversario del programa La Entrevista con Sarmiento. La última vez que lo vi fue el 22 de febrero de 2025. Acudió, junto con Rolando Cordera y Enrique Provencio de Alba, a la Feria del Libro de Minería a presentar el libro Ante la situación nacional, en el que ofrecían propuestas para el Gobierno de Claudia Sheibaum. “No sabemos si alguien las leyó, si alguien nos hizo caso”, dijo, pero así era el ingeniero: buscaba construir, no destruir.
Siempre tuvimos diferencias. Cárdenas defendía el “nacionalismo revolucionario”, en lo que discrepábamos, pero también la democracia y las libertades, donde coincidíamos. En 2010 escribió en Sobre mis pasos: “Mantengo mi compromiso con las posiciones avanzadas de la Revolución Mexicana, con aquellas causas por las que denodadamente luchó mi padre, mi compromiso por hacer de México un país de iguales ante la vida, ante la ley un país de libertades.”. En 2021 reiteró en Por una democracia progresista: “La Revolución Mexicana es un proceso vivo, inacabado, su propósito central sigue siendo la edificación de una amplia, sólida y perdurable democracia en México”.
Sus diferencias con Andrés Manuel López Obrador eran inevitables. En Por una democracia progresista Cuauhtémoc hizo un llamamiento “a quienes se identifican como demócratas, progresistas, de izquierda, socialistas” para que “se acerquen entre sí para analizar y discutir la problemática nacional. Debe abrirse un debate amplio sin exclusiones. Nadie puede arrogarse el derecho de calificar a los demás”. López Obrador, sin embargo, lo descalificó el 31 de enero de 2023: “Lo estimo mucho, lo respeto, lo considero precursor de este movimiento, pero estamos viviendo un momento de definiciones, y esta ancheta está muy angosta, no hay para dónde hacerse. Es estar con el pueblo o con la oligarquía. No hay más. No hay justo medio”. En opinión de AMLO, ¡si Cuauhtémoc no lo apoyaba en todo es porque se unía a la oligarquía!
El periodista Fernando del Collado le preguntó el 16 de mayo de 2023 si la Cuarta Transformación había fracasado. La respuesta del ingeniero fue muy significativa: “No sé qué es la cuarta transformación. No sé qué sea, no sé cuál sea su política económica, no sé cuál sea su objetivo en cuanto a la estructuración de la sociedad”.
Este 28 de octubre el expresidente López Obrador mandó un mensaje en X a “familiares, amigos y compañeros” lamentando el fallecimiento de Cárdenas. Lo consideró “precursor del movimiento democrático”. Pero esta palabra desnuda la actitud de AMLO. Cárdenas no fue un precursor, sino uno de los grandes constructores de la democracia que vivimos de 1997 a 2024. Lo triste es que López Obrador la eliminó para darnos un nuevo régimen de partido hegemónico.
Talleres
La presidenta Sheinbaum anunció que presentará una propuesta para que Talleres Gráficos de la Nación, que depende de la Secretaría de Gobernación, elabore los “materiales electorales”. Cada vez regresamos más a los tiempos en que Bartlett manejaba las elecciones desde Gobernación.
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