Le tocará a Tatiana Clouthier una de las tareas más importantes y descuidadas de la cuarta transformación: reactivar la inversión productiva. La tarea sería muy difícil, incluso para el más avezado especialista, pero se complica por el hecho que Clouthier llega a la Secretaría de Economía a aprender.
Después de un rebote de tres meses, la inversión fija bruta registró una caída en septiembre de 2.9% mensual. En la comparación anual el desplome es brutal, de 18%. Es muy fácil culpar al Covid, pero el descenso empezó antes.
La inversión estuvo estancada en México durante la mayor parte del sexenio de Enrique Peña Nieto. Cayó en julio de 2018, al ser electo López Obrador, pero se recuperó en agosto y septiembre para descender otra vez en noviembre y diciembre, tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco.
Los inversionistas estaban todavía dispuestos a darle a López Obrador el beneficio de la duda. En enero de 2019, hubo un fuerte repunte en la inversión, que reflejaba la confianza de que el Gobierno, al final, mantendría decisiones sensatas que la favorecieran; pero como esto no ocurrió, el índice empezó a caer todos los meses. En enero de 2020 se registró otra vez un repunte, solo para que se reanudara el descenso al mes siguiente. Después llegó la Jornada Nacional de Sana Distancia, el 23 de marzo, con el cierre forzoso de muchas actividades, y la inversión se desplomó de manera dramática entre abril y mayo. Vino un rebote en junio, julio y agosto, cuando se reabrieron las actividades, pero la caída de septiembre demostró que no se han superado los factores que originalmente detuvieron la inversión.
México no tendrá una recuperación económica ni reducirá la pobreza si no aumenta la inversión. Enrique Peña Nieto no pudo impulsar un crecimiento económico superior al 2% anual porque la inversión se mantuvo en niveles decepcionantes de 22% del Producto Interno Bruto. Nunca se logró el objetivo de 25%. En China, en cambio, la inversión se encontraba en 43% en diciembre de 2019. En el México de la cuarta transformación, el indicador bajó a 17.9% en el segundo trimestre de 2020.
La ceguera ideológica de algunos de los funcionarios del actual régimen, ha hecho que se cancelen u obstaculicen toda suerte de inversiones. El Gobierno no solo ha impedido sistemáticamente la inversión privada en energía, sino que canceló una planta cervecera de 1,400 millones de dólares, ya muy avanzada, que tenía todas las autorizaciones de ley; además, se ha abstenido de dar autorizaciones para que las empresas se unan a grupos de autoabasto de electricidad, ha tratado de destruir a la industria farmacéutica nacional, ha impedido la importación de semillas con modificaciones genéticas, ha creado nuevas e impenetrables burocracias y ha puesto una enorme cantidad de obstáculos a nuevos y viejos proyectos de inversión.
La Secretaría de Economía debería ser la instancia gubernamental que defendiera la inversión, pero con Graciela Márquez, se convirtió en uno de los mayores obstáculos. Alfonso Romo, desde la Oficina de la Presidencia, entró al quite, pero ya ha dejado el Gobierno.
La responsabilidad es hoy de Tatiana Clouthier. ¿Tendrá la capacidad para cumplir la tarea? No tiene experiencia, pero es sensata y entrona. Ojalá entienda la magnitud del reto y lo enfrente con éxito. Si no lo logra, este sexenio terminará siendo de retroceso económico y de aumento de la pobreza.
Vacunas
Ya empezó la vacunación contra el coronavirus en el Reino Unido y se espera que pronto comience en Estados Unidos. En México iniciará en unos días. La vacunación no acabará de un golpe con la pandemia, pero hasta el momento es la única forma de vencer al coronavirus.
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