A la pandemia de coronavirus se añade otro conflicto: el recorte al presupuesto de 2021 aprobado en el Congreso por los diputados de Morena y sus aliados. Javier Díaz González, administrador fiscal, vislumbra un panorama oscuro para las finanzas estatales: “El impacto será sumamente drástico (…), nos espera un año 2021 (…) difícil sin los recursos de convenios y subsidios. (…) Coahuila recibiría 3 mil millones de pesos menos” (Zócalo Saltillo, 12.11.20).
Tras el fracaso de la Alianza Federalista por mantener las participaciones en los niveles de este año, el gobernador Miguel Riquelme acusó el golpe: “Lo digo claro y con todas sus letras, porque no podemos ocultar que será un mal año el 2021 gracias a la aprobación de este presupuesto”. Una de las salidas para afrontar la situación consiste en buscar “toda la coordinación con los ayuntamientos (y) los mejores métodos de financiamiento para poder adecuar (las finanzas) sin endeudarnos”, expuso.
El moreirazo condenó al estado a 36 años de vacas flacas… y de impunidad. Coahuila dedica desde 2012 cantidades industriales de dinero para pagar a los bancos, y al mismo tiempo deja de invertir en salud, educación, infraestructura, seguridad y servicios esenciales. De los 4 mil 104 millones de pesos destinados este año para el “servicio de la deuda” (equivalentes al 9% del presupuesto), 3 mil 3 75 millones corresponden a intereses y solo 277.7 millones a capital; el resto será para pagar adeudos anteriores y costos por coberturas.
Por cada peso ejercido para atender la emergencia sanitaria por la Covid-19, el Gobierno gasta cuatro en el moreirazo. La pandemia tomó mal parado a Coahuila, y sin dinero al Gobierno. Esa confluencia de factores aumenta la presión sobre la Administración de Riquelme.
Al segundo trimestre de 2020, tres estados de la Alianza Federalista, registraban la mayor deuda per cápita del país: Nuevo León (14 mil 706 pesos), Chihuahua (12 mil 935.5) y Coahuila (11 mil 947.3 pesos). Las entidades con menor deuda por habitante no pertenecen a ese bloque: Puebla (mil 34.2 pesos), Guerrero (831.2), Querétaro (155.8) y Tlaxcala (22 pesos), de acuerdo con el Instituto Belisario Domínguez del Senado (Excélsior, 17.10.20).
Las acusaciones del PRI, PAN y PRD según las cuales Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, “traicionó” a los estados con la aprobación del presupuesto 2021, son retóricas e insostenibles. Las deudas de Nuevo León, Chihuahua y Coahuila se originaron en las administraciones priistas de Rodrigo Medina, los Moreira y César Duarte. El único Ejecutivo local que ha emprendido acciones para paliar la crisis económica mediante la recuperación de propiedades adquiridas con dinero del erario es el chihuahuense Javier Corral (PAN).
El exgobernador Rubén Moreira, investigado por la Fiscalía General de la República por el desvío de 400 millones de pesos de fondos federales (Reforma, 23.11.20), se ha montado en esa ola oportunista y llora lágrimas de cocodrilo: “Es muy lamentable que los diputados de Morena hayan dado la espalda a los coahuilenses”.
Entre 2014 y 2017, el Gobierno de Moreira distrajo más de 680 millones de pesos a empresas fantasma. Así lo denuncia el Hub de Periodismo de Investigación en el reportaje, Frontera de Papel: Desvíos de Empresas Fantasma en la Frontera Norte de México… y más (Espacio 4, 645).
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