Tras el cumpleaños de nuestra hermosa ciudad de Saltillo, surgen varias dudas en torno a su fundación, ya que la historia, más que aciertos, tiene tesis, hipótesis, a veces incluso antítesis, sin embargo, de este maravilloso ejercicio de los cuestionamientos, surge el conocimiento: la síntesis.
Construir ese conocimiento no es fácil, requiere de una férrea disciplina y una permanente constancia, así he venido dando con muchas de mis Cápsulas Saraperas, hace unos días investigando, vine a dar con un material del doctor Enrique Semo, quien estudió economía en la Escuela Superior de Derecho y Economía de Tel Aviv, Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en la cual se recibió con mención honorífica en 1962, y obtuvo el título de doctor en Historia Económica en la Universidad Humboldt de Berlín, en la ya desaparecida República Democrática Alemana, con la mención de Magna Cum Laude (1970).
Su alma mater ha sido la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde 1962. Actualmente es Investigador Emérito de esta institución y Premio Nacional de Ciencias y Artes 2014.
Su libro Historia del Capitalismo en México es un material que recomiendo leer porque el mundo está cambiando de manera vertiginosa, tremendamente veloz y no se va a detener. Sin embargo, a veces pareciera que desconectamos nuestro pasado de nuestro futuro, creemos incluso que la manera en que se fue desarrollando nuestro magno territorio nacional es obra de la casualidad y no de proyectos a mediano y largo plazo que obedecen a teorías, filosofías e ideologías. Un origen histórico y estructural.
En este estudio que menciono anteriormente, el doctor Semo nos introduce a la evolución de los modos de producción dentro de las formaciones socioeconómicas en el periodo que abarca de 1521 a 1763. Estos sistemas de producción van cambiando durante el período colonial, reflejándose en la comunidad agraria, la hacienda, la manufactura, etc., cuyos rasgos internos persisten, pero su función económica, su importancia y sus leyes de evolución, dependen totalmente del sistema general en el cual están enmarcados”.
En el Capítulo III de su libro nos habla sobre Imperio y mercado internacional. El surgimiento y desarrollo del capitalismo no puede ser comprendido con una economía nacional única, sino en términos de una economía internacional. Los primeros capitales no provienen de procesos productivos, sino de expropiaciones a pequeños campesinos. El incremento en la producción de las minas en América aumentó la cantidad de metales preciosos circulando en Europa y una inflación que favoreció la acumulación. España era conocida como “Las Indias” de otros países europeos, ya que era simplemente el puente para las relaciones económicas de Europa y la Nueva España, y este a su vez era un país económicamente dependiente de los países más desarrollados del viejo continente. Se estableció un monopolio reducido, sujeto a grandes cargas fiscales que beneficiaban solo a la Corona y a algunas casas de Sevilla y Cádiz. A raíz de las guerras de España el comercio se vio debilitado y esta situación fue aprovechada por otras potencias. En España se dio el caso típico del brote de capitalismo temprano que no logra romper las trabas feudales y se adapta a ellas o mejor dicho, se integra a ellas a través de la Colonia.
Resulta de medular importancia cómo el capitalismo como modelo va tomando fuerza desde el periodo colonial, estos devenires de nuestra América en torno a los procesos histórico – económicos y como este eje de desarrollo va incluso fundando y edificando pueblos, villas y hoy ciudades como nuestra hermosa ciudad de Saltillo.
Continuará…
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