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¿El pico o la puntita?

Por Dan T

Hace 6 años

San Pedro estaba preocupado porque al cielo estaba entrando mucha gente que, a su juicio no lo merecía, pues no habían mostrado durante su vida ser buenos creyentes. Así que el guardián de las puertas celestiales decidió ponerse más estricto y hacerle una pregunta de corte religioso a cada persona que llegara al cielo.

En ese momento llegaron dos monjas y una chava como de 25 años. Y como San Pedro también tenía prejuicios machistas, supuso que la joven no podría pasar el examen. A la primera monja le preguntó:

-¿Quién fue el primer hombre?

-Adán –respondió la religiosa y de pronto se escuchó el coro de ángeles cantando “¡Aaaaleluya, aaaleluya, aaaleluya!”, indicando que su respuesta era correcta y que el cielo le daba la bienvenida.

San Pedro volteó con la segunda monja y le preguntó:

-¿Quién fue la primera mujer?

-Eva –dijo Sor Engracia– y como su respuesta era correcta, volvió a escucharse el coro de ángeles: “¡Aaaaleluya, aaaleluya, aaaleluya!”.

Finalmente San Pedro volteó a ver con desdén a la joven y le dijo:

-Pecadora, si quieres entrar al cielo tienes que responder como es debido. Así que dime: ¿qué fue lo primero que Eva le dijo a Adán?

-Híjole –dijo la mujer rascándose la cabeza– esa sí que está dura.

“¡Aaaaleluya, aaaleluya, aaaleluya!”, cantaron los ángeles y se abrieron las puertas del cielo…

Me preocupa que Hugo López-Gatell no pueda entrar al cielo, pues eso de responder preguntas difíciles nomás no se le da. El otro día el subsecretario estrella se puso loco con la pregunta que le hizo una compañera reportera. La pregunta era sencilla, pero sin duda iba al corazón de la crisis que estamos viviendo: “¿cuál es el número por el que se deben multiplicar los casos confirmados de coronavirus para saber la realidad de la pandemia?”. El propio López-Gatell dijo hace como un mes que ese número era 8.9. Es decir, que si el registro oficial decía que había mil contagiados confirmados, en realidad debíamos de asumir que eran 8 mil 900. Por ejemplo, el miércoles se reportaron 27 mil 634 casos y si los multiplicáramos por 8.9 significaría que en México hay 245 mil 942 personas enfermas de coronavirus.

Sin embargo, la pregunta de la reportera era ¿cuál es el nuevo número? Porque resulta que el de 8.9 pues ya se queda corto. Y fue el propio López-Gatell quien dijo que lo daría a conocer. pero al final terminó escondiéndolo. O sea que estamos en el pico, pero nomás se siente la puntita.

¡Quítenme Spotify!

No Sé Tú, como diría Luis Miguel, pero yo he estado demasiado callado en los últimos días. O, mejor dicho, en las últimas semanas. Con eso del distanciamiento social, hay días en que de pronto me doy cuenta de que prácticamente no he hablado. Claro que con las voces en mi cabeza debería ser suficiente para no aburrirme, pero la verdad es que ya empiezo a extrañar a toda esa gente a la que no soporto y con la que tenía que hablar todos los días en el periódico o en la calle. Esta falta de diálogo me ha llevado –como a muchos– a refugiarme en la música. Pero son tantas horas oyendo Spotify que mis gustos musicales comienzan a tomar caminos misteriosos y, de pronto, me descubro escuchando canciones de Ricchie E Poveri, un grupo italiano ochentero que cantaba “Yo te amo, te amo”. ¡Dios mío! ¿Qué sigue? ¿Lavar los trastes oyendo a Dulce? ¿Trapear tarareando las de Maluma? Una cosa sí les digo: el día que me veas oyendo a Arjona, me pegan un tiro.

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