Queridas amigas y amigos, con el gusto de empezar el año deseándoles salud y bienestar para este 2020. Aunque no es posible, simplemente hacer de lado los desacuerdos del año pasado, admito, que para este 2020 deberán afrontarse retos importantes en materia de Medio Ambiente y parece que hay un asomo de voluntad en ello.
El año comenzó con las declaraciones del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, quien manifestó que “México está preparado para enfrentar los desafíos en materia de cambio climático”, lo que no solo es de celebrarse, sin duda abre una puerta muy valiosa que nos permitirá trabajar de manera conjunta en las Cámaras.
Efectivamente nuestro país está preparado para afrontar los desafíos que exigen el cuidado del medio ambiente y el entorno –desde la sociedad– bajo la óptica de la sustentabilidad y el pilar de la solidaridad.
Baste referirnos a las reformas que acaban de entrar en vigor en la Ciudad de México y que prohíben la comercialización, distribución y entrega de bolsas de plástico en establecimientos.
La capital del país no es la única entidad en acatar ya una medida de esta envergadura, Baja California, BCS, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Sonora, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Quintana Roo y Veracruz son otras entidades que ya han adoptado estas medidas a través de sus marcos jurídicos.
Esto supone un esfuerzo importante, ya que no solo se trata de una prohibición, estas medidas involucran fundamentalmente la disposición y voluntad personal, un cambio de mentalidad, que en términos generales, ha tenido una buena aceptación, también nos habla de un proceso de concientización muy valioso.
Cabe mencionar que en la Ciudad de México habrá sanciones sin embargo, que van de los 42 mil a los 170 mil pesos, lo cual también es importante. Así que, sí, por supuesto que se puede afirmar que nuestro país está preparado para hacer frente a desafíos de esta naturaleza, por ello, en reciprocidad, los legisladores debemos atender con absoluta seriedad y responsabilidad la agenda en materia de energías limpias y protección ambiental, y trabajar más allá buscando el consenso y la coordinación con las instancias gubernamentales para llevar a cabo proyectos más ambiciosos.
Por ello, no dejaré de insistir en la importancia y trascendencia de la implementación de acciones con visión integral, como lo es el mecanismo conocido como bono solar, y que presenté ante el Congreso desde septiembre de 2018.
Se trata de un mecanismo que tiene por objeto la instalación de techos solares a bajo costo para la mayor parte de viviendas del país mediante el esquema de generación distribuida, lo que permitiría que los ciudadanos pudiesen generar la electricidad para su consumo y la posibilidad de vender sus excedentes a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Por otra parte, el subsidio eléctrico que registra anualmente más de 100 mil millones de pesos, se destinaría a la instalación de paneles solares en casas-habitación y el costo sería pagado por los usuarios de manera gradual con una mensualidad menor al pago de su recibo actual de luz.
Asimismo, lograríamos reducir la quema de combustibles fósiles y por tanto, se mitigarían las emisiones de gases de efecto invernadero en México.
Ya en su momento, nuestro país hizo frente a las medidas que fueron necesarias ante el llamado apagón analógico, cuando las compañías de radiodifusión dejaron de transmitir señales analógicas de televisión abierta, para dar paso únicamente a la transmisión de señales digitales.
Así que contamos con los elementos y la experiencia necesarios para llevar a cabo un desafío como este. El bono solar es una acción más que suma y es imprescindible en la lucha contra el calentamiento global.
No necesitamos ser expertos en materia de cambio climático, simplemente en una charla de café con los abuelos –si aun se tiene la fortuna de tenerlos o con los padres– comparamos el clima que hemos vivido las últimas tres o cuatro generaciones, las primaveras o veranos, los otoños o los inviernos nos daremos cuenta de que se han ido transformando, son completamente distintos, ahí está el fenómeno del cambio climático.
Más sobre esta sección Más en Coahuila