Cómo olvidar aquel grito desgarrador de “¡Pepe El Toro es inocente!” en la conocida película de la Epoca de Oro…
Pues casi casi, igualito se escucha el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, defendiendo la inocencia a toda prueba de Manuel Barttlet a quien hizo director de la Comisión Federal de Electricidad y quien es señalado como corrupto por ser supuesto dueño de 25 inmuebles y 12 empresas…
Dichos inmuebles están a nombre de “La Chorreada” (esposa de Pepe El Toro) Julia Elena Abdalá, y de sus hijos…
Pero resulta que doña Julia Elena lleva 20 años viviendo con Barttlet, pero como no es su esposa, y según El Peje tampoco concubina, pues no hay nada ilegal en que la mujer tenga a su nombre 25 inmuebles y sus hijos 12 empresas y entonces pues no hay delito que perseguir porque el director de la CFE, quien durante años vivió del PRI, pues simplemente salió mucho más limpio que Pepe “El Toro” de cualquier acusación…
Tenemos en la Federación a un ser extraordinario, limpio, honesto y acusado injustamente..
Y que pese a su larga trayectoria en los puestos públicos no ha robado ni un centavo porque todo lo que tiene su “Chorreada”, pues no lo incrimina porque ni es su esposa, ni es su concubina aunque viva con ella desde hace dos décadas…
Esta absurda versión de la inocencia de un político es un insulto al intelecto de cualquier ser humano…
Y obviamente echa abajo cualquier discurso de López Obrador de que irá contra la corrupción y meterá a la cárcel a todos los ladrones y una sarta de promesas que nos hizo en campaña…
Y es que lejos de acabar con la corrupción pues nuestro Presidente arropó a uno de los más grandes dinosaurios del sistema…
La protagónica…
Pero quién te trae de pronta y nunca vista, dijera mi abuela…
Y es que la regidora Paola Gámez, encargada de Desarrollo Social en Frontera, acompañó al Alcalde y a un grupo de regidores del PRI a llevar apoyos a las familias que perdieron su patrimonio en un incendio allá en la colonia Occidental…
Obviamente esos apoyos no salieron del bolsillo de los regidores, pero bueno por lo menos acudieron a entregarlos…
Pero la joven regidora, muy salerosa ella, con unas llamativas botas, se paró en primera fila mientras el Alcalde entregaba, entre otras cosas un refrigerador a la familia…
Así que emocionada por tanta regaladera, pues no se quiso quedar atrás y dijo, palabras más, palabras menos, que todos los regidores del PRI se comprometían a llenarle el refrigerador y la alacena de alimentos a una de las familias…
Pero entre el tumulto se escuchó una voz que dijo: “La van a llenar cada quincena”…
Un color se le iba y otro se le venía a la regidora, quien con una risita nerviosa dijo que pues no, pero que lo hacían con mucho gusto…
Acabándose de embolsar el aguinaldo y la quincena, los regidores traen para eso y más…
Pero una vez más queda claro que quienes andan en eso de la grilla y la política, pues nadamás hablan de los dientes para afuera…
Porque tanto Paola Gámez como cualquier regidor, claro que pueden llenarle el refrigerador cada quincena a la familia, sin que se queden pobres..
Pero no lo hacen porque no se quiren desprender de su dinero, que les paga el pueblo como si se lo merecieran…
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