Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Djokovic eliminado en Basilea y sigue a un título de Federer SCJN: pensión por viudez no puede limitarse a 10 años Arranca en Hidalgo polo de bienestar de 910 hectáreas Una plática con Cuauhtémoc Cárdenas Frena INE propuestas de Taddei para puestos en OPLES

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Espectáculos

Querida Dayan

Por Querida Ana

Hace 8 años

QUERIDA ANA:

Estoy casada desde hace cuatro años con un primo hermano mío. Sucedieron muchas cosas para cuando pudimos casarnos. Yo ya había estado casada antes y él también; yo tengo un hijo de mi primer matrimonio y él dos: un hombre y una mujer. En la época cuando comenzamos nuestra relación él y yo conversamos con diferentes sacerdotes y ellos admitieron que el matrimonio entre primos no es considerado como un incesto en la Biblia, pero no está bien visto. Aunque no podíamos casarnos porque yo era viuda, pero él era divorciado, aunque trataba y aún trata de lograr una nulidad por razones que no voy a exponer aquí.

A mí no me preocupaba el problema genético porque ni él ni yo deseábamos tener más hijos, pero también porque en todo caso el porcentaje de problemas genéticos en los hijos de un matrimonio de ese tipo, es solamente 3% más que el de una unión de no parientes. A mí me preocupaba, cuando decidimos casarnos, la reacción de mis padres y de los de él, pero por fortuna ellos fueron muy comprensivos. De hecho casi todos en ambas familias fueron comprensivos, excepto la hija mayor de mi esposo, que ahora tiene 21 años y está próxima a casarse. Ella dejó de hablarle y de verlo durante estos cuatro años, y a él le dolió mucho. Pero ahora que va a casarse, ella quiso reconciliarse con mi esposo y lo buscó.

Cuando se encontraron, se abrazaron y hubo una escena muy enternecedora. Sin embargo ella le dijo a mi esposo que aunque se haya reconciliado con él y quería que la acompañara en la ceremonia, no quiere que yo asista a la boda. Mi esposo, quizás ansioso por tener de nuevo el cariño de su hija, aceptó, y yo estoy decepcionada y triste. ¿Qué pasa? No puedes imaginar lo humillada y lastimada que me siento. Por favor dame tu opinión. Me siento muy sola.

DAYAN

QUERIDA DAYAN:

¿Por qué muestra tanta hostilidad hacia ti esa joven? Tú y su padre han estado casados durante cuatro años y todos, excepto ella, han aceptado su matrimonio y su padre ha sido feliz a tu lado. ¿Qué está pasando entonces? Yo llegaría a pensar que hay motivos secretos y muy enterrados o problemas sin resolver. ¿El divorcio de sus padres? ¿La insistencia de él por la nulidad del matrimonio religioso, que se da en casos muy especiales? ¿Lastimaría eso a la madre de ella? Pero en ello tú no puedes tener injerencia alguna. Sin embargo, la decisión de tu esposo de aceptar que no asistas a la boda de su hija puede causar graves problemas entre ustedes y ahí sí puedes hacer algo: será necesario que pronto acudas ante un consejero o sicólogo para que te ayude. Si no lo haces, podrían ahondarse los problemas que dañarían tu matrimonio. Deseo sinceramente que sus problemas no se agraven.

ANA

Más sobre esta sección Más en Espectáculos