Municipios como Villa de Allende, Valle de Bravo y Villa Victoria son escenario de esta infraestructura hidráulica, la cual nutre del vital líquido a 13 municipios mexiquenses y a 13 alcaldías de la Ciudad de México.
Las tres etapas de dicho sistema hidráulico fueron diseñadas para garantizar un suministro de 19 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, a la fecha, la época de estiaje combinada con la alteración climatológica ha provocado que el abasto sea de 14.8 metros cúbicos por segundo.
Cantidad que será reducida 13.2 metros cúbicos por segundo a partir del 16 de mayo, con el fin de garantizar el abasto de agua potable durante 2021. Son tiempos de mermas.
Eso lo sabe Erick Arias Vera, habitante de la comunidad de San Jerónimo del municipio de Villa de Allende. “Apenas hace una semana las personas fueron a revisar los registros de agua porque ya no viene como regularmente debería, solamente se destina agua para las casas en las mañanas”, explicó.
Aquí se siembra aguacate, chícharo y haba, pero sólo cuentan con el servicio de agua potable una vez al día, durante el lapso de una hora y media.
Esto provoca que los vecinos de San Jerónimo deban almacenarla en depósitos, tambos, piletas o tinacos.
Para la siembra cuentan con dos manantiales, pero si se requiere para consumo humano también hay que acarrear el agua.
Por ello, no entiende cómo se llevan agua de las presas del Sistema Cutzamala y los vecinos de la zona no disponen con regularidad del servicio. “A lo mejor es un comentario que suena un poco egoísta, porque el agua para eso debe de funcionar, para abastecer más zonas”.






















