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Des-aprender

Por Jorge A. Meléndez

Hace 5 años

“Hablemos de los costos de no cambiar de opinión: ¿Blockbuster? ¿BlackBerry? ¿Kodak? ¿Sears? ¿Toys ‘R’ Us? ¿Le sigo? Sus líderes no fallaron al pensar, fallaron en re-pensar. No pivotearon estrategias y modelos de negocio cuando su mundo cambió”.

Sabiduría pura de Adam Grant en una gran entrevista. El profesor de Wharton expandió sobre este concepto para escribir el libro Repiénsalo (Think again, Amazon, inglés).

Fantástico, y particularmente en la era de la explosión informativa y la polarización, donde posturas se vuelvan inamovibles. Una terrible paradoja: la rigidez crece cuando precisamente lo que se requiere hoy para enfrentar la disrupción es flexibilidad y velocidad.

Algo aplicable tanto en los negocios como en la política, donde populistas no le cambian ni una coma a ideas falsas que venden a los incautos. Algo que tristemente hoy sufrimos en México.

¿Cómo adquirir la habilidad clave de des-aprender? Revisemos los principales conceptos del libro según un resumen de Toby Sinclair.
Empecemos con tres obstáculos para cambiar de opinión:
1. La falacia del primer instinto. El común fenómeno de tener mucha confianza en nuestra primera respuesta.

2. Sesgo de confirmación. La terrible trampa mental de filtrar la información, aceptando lo que concuerda con lo que pensamos y dejando fuera todo lo demás. ¡Debe ser al revés!

3. Sesgo de lo “deseable”: primo hermano del anterior, ver lo que queremos ver. Y si no, se crean “otros datos”.

Estas y otras trampas se combinan para crear tres identidades (disfraces) muy comunes que impiden el repensar las cosas:

a) Predicador. Sermonear al que ose contradecir nuestras ideas. ¡Ja! Lo vemos en la mañanera tooodos los días.

b) Litigante. Buscar fallas en el razonamiento de otros para exhibirlos, probar que se equivocan y ganar “el caso”.

c) Político. Hacer campaña para ganar a una audiencia (o votante), simplificando, ignorando la realidad y prometiendo lo que sea.

Franco contraste con la identidad que sí admite cambios. No, es más, la que los busca por método: el (la) científico(a).

“El científico privilegia humildad sobre soberbia y curiosidad sobre convicción. Busca razones por la que puede estar equivocado, y no solo aquellas por las que puede estar bien”, explica Grant.

Humildad, ingrediente clave para des-aprender. Dos tips del libro para lograrla: 1. Buscar todos los días algo en lo que estés mal y 2. Adoptar como mantra: “opiniones fuertes, pero débilmente defendidas”.

Algunos consejos adicionales que encuentro súper útiles:

Hay dos tipos de conflicto: el personal y sobre una tarea. El primero es muy dañino, el segundo puede ayudar a innovar y ser creativo. Discusión abierta sobre ideas, no sobre personas.

Un debate no debe ser una guerra, debe ser una danza.

Al discutir pregunta: ¿qué puede hacer que cambies tu opinión? Si la respuesta es “nada”, abandona la discusión (¡debe ser de cabecera!).

Es casi imposible motivar a alguien para que cambie, mejor ayúdales a descubrir su propia motivación para cambiar.

La “entrevista motivacional” es una buena técnica para promover el cambio en otros: preguntas abiertas y escuchar activamente (no interrumpir). “Sostener un espejo” para ayudar a cambiar.

Hay que combatir el “sesgo binario”: ver todo como blanco o negro.

Resistir la taaan común tentación de simplificar lo complejo.

El rol de un líder es clave para crear organizaciones (o gobiernos) que estén abiertos al cambio. Que puedan re-aprender.

Cierro entonces con cinco preguntas matonas para que un buen líder estimule que su área/equipo pueda repensar:

1. ¿Qué es lo que sostiene tus supuestos?

2. ¿Por qué piensas que éstos son correctos?

3. ¿Qué pasaría si estuvieras equivocado?

4. ¿Qué es incierto en tu análisis?

5. Entiendo las ventajas de lo que me propones, pero ¿cuáles son sus desventajas?

Buenísimas, seguro te sirven.

El líder terco, la organización que no des-aprende, están destinados al fracaso. El líder, a fallar. La organización, a desaparecer. Y en un país, a despeñarse.

Posdata. Para mí, AMLO busca la anulación de la elección de NL. Es un escenario probable.

En pocas palabras…

“Los que no pueden cambiar de opinión no pueden cambiar nada”, George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés.

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