Cuando los hijos y las hijas comienzan su vida sexual en compañía de otras personas cuando son mayores de edad, es decir, que van a tener coitos y actividades sexuales con compañeros sexuales, no es preciso que lo sepamos, porque es un asunto privado. Lo idóneo sería que sucediera cuando estuviesen empoderados de su cuerpo y con información sobre el control de la natalidad y de los métodos de barrera y anticonceptivos que debe usar para tener una actividad sexual saludable.
Sin embargo, esos momentos de transición suceden de diferentes formas y a los padres y madres les cuesta trabajo lidiar con ese momento que, no solo implica la aceptación de los hijos e hijas como entidades reproductivas y que buscan el placer con el sexo, sino una transición importante en las vidas de los hijos e hijas.
Me escribe un padre de familia: “Hola muy buenos días…me da gusto conocerte por este medio y te felicito por tu sección en el periódico. Seré directo, soy padre de familia de dos jóvenes, una mujer de 18, un hombre de 16 y una pequeñita de 5 añitos.
Mi preocupación es que a la de 18 años, le descubrimos que acaba de tener sexo con un hombre mucho mayor que ella y casado, el problema es que ya es la segunda ocasión (bueno que nos enteramos como padres) que tiene sexo con hombres mayores, y como has de entender su madre está muy molesta con ella; yo ya hablé con mi hija y me confesó que el hecho de tener sexo con hombres mayores es un deseo que no puede controlar. Yo como hombre fui muy precoz, al grado de que tuve entre 10 ó 15 parejas sexuales y la entiendo, pero como mi hija y por el hecho de ser mujer, me preocupa esta situación, ya que no sé qué más decirle y si, necesito ayuda profesional y es por esto que te escribo pidiendo tu ayuda…
Te cuento toda la historia de mi hija. El fin de año pasado 2020, nos confesó que a los 13 años abortó. Esto, increíblemente sin que su mamá y yo nos diéramos cuenta y fue difícil saberlo, ya que esto provocó que ella quisiera atentar contra su vida y nos resignamos y brindamos el apoyo moral esa vez.
Como ya te conté, tuvo relaciones teniendo 13 años y con un hombre casado de 27 años y por temor a nosotros, sola se movió para que le hicieran un legrado y ahora esto. Te pido ayuda, yo estoy resignado a que ya es adulta y dueña de su vida, y entiendo su calentura y gusto por el hombre adulto, pero tengo temor de que se pierda en el camino”.
A este lector le canalicé a una terapia para él, pero también para su hija, quienes viven en el Estado de México. El asunto aquí es que como padre debe de asumir la idea de que su hija no solo debe de tener un control ginecológico que sea apoyado por los padres, sino también un entorno en el que pueda hablar de su vida afectiva con confianza, ya que no solo es el asunto de que salga con hombres mayores, sino que durante mucho tiempo la chica fue víctima de un delito de abuso de menores y estupro.
También fomentar la confianza y la apertura que ha tenido con lo que les ha revelado, para abrir un canal más abierto de comunicación que también les permita cuidarla, protegerla y orientarla sobre la construcción de relaciones saludables y con hombres solteros.
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