Monclova
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Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 8 de julio del 2021 a las 04:02
Por: ANA LILIA CRUZ
Monclova, Coah.- La violencia contra las mujeres se disparó en un 60 por ciento durante el confinamiento por la pandemia, manteniendo a Monclova y la región en el cuarto lugar estatal, según estadísticas de los primeros seis meses de este 2021, siendo las parejas sentimentales los principales agresores.
Sandra de Luna, representante del Centro de Orientación y Protección a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (COPROVI), dijo que en la región Centro atienden aproximadamente a 250 mujeres agredidas, sin considerar las cifras del Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres y la Fiscalía del Estado en la región, indicó, pues aún no existe una base de datos que lo concentre, en lo cual han insistido.
“ “La pandemia ha sacado a flote lo que siempre ha existido, la violencia hacia las mujeres, es la pandemia invisible, ¿por qué lo estamos viendo?, porque estamos en aislamiento y las mujeres ahorita no tienen recursos para salir de sus hogares y solicitar ayuda; sí hemos visto un repunte, es un 60 por ciento más de los casos que estamos atendiendo y a nivel nacional las cifras de feminicidio van aumentando y 11 mujeres mueren a diario en manos de sus parejas”, afirmó.
Además, los traumas psicológicos con los que cargan toda su vida las afectadas en algunos casos les provoca hasta la muerte, porque simplemente no pueden con el peso que ese daño les ocasiona.
De Luna dijo que en la región Centro cuentan con un refugio, que es el de COPROVI, donde atienden a siete mujeres al mes con su familia y hoy tienen a 28 personas en el refugio, entre mujeres y niños.
Desconfían de autoridades
La abogada sostuvo que un 17 por ciento de las mujeres agredidas denuncia pues el resto tienen desconfianza en las autoridades porque no creen y, en realidad son pocos casos en los que se castiga a los agresores.
Según Ricardo Turrubiartes Vargas, director general de Atención a Víctimas en Coahuila, las denuncias por delitos de esta índole como el abuso, acoso, violación sexual, violencia familiar, sin dejar de lado los delitos de carácter sexual por vía cibernética, oscilan entre 80 a 85 casos en Monclova y la región, además de 324 medidas de protección a víctimas y 85 denuncias formales.
Dijo que éstos delitos de alto impacto social y los recientes ataques sexuales a menores, se han agudizado y colocado a Monclova y la región en cuarto sitio a nivel estatal y de acuerdo a estadísticas de la Dirección General para la Atención a Víctimas en Coahuila, atienden alrededor de 700 expedientes en este 2021, de los cuales el 45% son de violencia familiar y el 55% de violencia sexual, ésta generalmente provocada por el novio, pareja, esposo o concubino, agregando que existen 8 feminicidios en el Estado.
“ “Hablando a nivel Coahuila es la Región Sureste la de mayor índice de atención a víctimas de agresión sexual, en segundo la Región Laguna, tercero la Norte, cuarto Región Centro, pese a que ésta muestra sucesos de alto impacto social”, refirió.
Turrubiartes Vargas dijo que se da apoyo especializado desde acompañamiento jurídico, psicológico, intima directa e indirecta, porque las víctimas presentan trastornos y afectaciones; “La víctima de violencia familiar tiene secuelas físicas, es decir, en lesiones transitorias que van de 15 a 30 días en sanar o lesiones permanentes, presentan afectación emocional desde estrés post traumático o trastorno de estrés post traumático a largo plazo ya que muchas de estas víctimas que han vivido violencia por largo tiempo no reaccionan para denunciar o darse cuenta de que existe la violencia hacia ellas.
“ “No se dan cuenta que están atrapadas, reducen su red social, pierden contacto con su familia, amistades, las van aislando y también presentan Síndrome de Indefensión Aprendida y Síndrome de Adaptación Paradójica que son afectaciones emocionales que alteran su juicio, sus decisiones, su diario vivir, su autoestima, sus capacidades, su amor propio y requieren apoyo interdisciplinario”, dijo.
Atención personalizada
Advirtió que cada víctima requiere de atención especializada, “como un traje hecho a la medida”, ya que cada fémina afectada es diferente cuando son presas de agresión sexual; “ vamos a diferenciar las agresiones sexuales, el abuso sexual es cuando hay tocamientos, violación sexual, acoso, hostigamiento, o delitos cibernéticos con violación a su intimidad, además hay variedad de delitos sexuales como violación equiparada, violación a menor, cuando una mujer es violada es muy difícil recuperarse, sobre todo cuando son menores de edad y hablo de 18 años hacia abajo”, destacó.
Aseveró que la agresión sexual está por encima de la violencia familiar, pero pese a que la ley en Coahuila prohibe la unión conyugal infantil, existen casos de menores violentadas por sus concubinos; “hemos tenido casos de jovencitas de 15, 16 y 17 años donde ya vive con el novio y éste la violenta, la maltrataa, sabemos que hay casos de niñas de 15 años embarazadas que viven violencia familiar, ahí se dan tres delitos: la unión conyugal infantil, que está embarazada y la violación ese es un panorama muy lamentable para su edad”.
Según expertos durante la pandemia se incrementaron las agresiones sexuales a menores, desde los 2, 4, 8, 13 y 17 años. Estos casos tienen mayor repercusión o incidencia en el entorno familiar, al ser efectuadas por una autoridad en casa, es decir, papá, padrastro, hermanos, tíos o conocido muy cercano.
Terapia sí, denuncia no
Emma Graciela Vázquez Rodríguez, titular de Atención a Víctimas en Monclova, dijo que existen víctimas de agresión sexual que no denuncian, pero que asisten a terapia buscando salir del “shock”.
“ “Aquí se atiende a todas las víctimas de cualquier agresión física, abuso, violación sean hombres o mujeres, no es necesario tener una denuncia, muchas veces hay expedientes de víctimas que luego de unos meses denuncian, contamos con expertos en terapia infantil, trabajos de duelo, damos atención integral, psicológica, jurídica y acompañamiento durante su proceso legal”, abundó.
Por otra parte, la psicóloga Tania Alonso, del Centro de Justicia y Empoderamiento para la Mujer, detalló que a diario recibe casos de mujeres que sufrieron agresión sexual y la mayoría se quedan en silencio por temor y vergüenza, pero son los signos de alerta los que delatan los atroces hechos que viven.
Dijo que en el caso de las niñas, se vuelven introvertidas, su lenguaje corporal cambia, utilizan vocabulario de adulto y muestran seriedad con su verdugo, quien las amenaza con matarlas, o matar a los padres, por comienzan a autoflagelarse y viven con el miedo de ser lastimadas, y perder a las personas que más quieren, ya que su victimario las amenaza de muerte.
Abundó que las víctimas de agresión sexual son personas que viven en sesiones terapéuticas que van entre 12 a 16 sesiones, pero jamás se recuperan.
“ “No se recuperan, están en constante tratamiento terapéutico, viven como cualquier mujer, realizan sus cosas, pero ante un movimiento mínimo de acoso, reaccionan y muchas veces si no llevan una continua terapia, pueden lastimarse y causarse la muerte”, dijo.
Tania Alonso explicó que recibe en terapia a mujeres violentadas por su pareja dentro de una relación sentimental, comienza con insignificantes ofensas, luego llegan las agresiones físicas, golpes, estrujones, cachetadas, aventones y si no ponen un alto a la violencia, mueren en manos de su pareja.
“ “La violencia familiar es un foco rojo en latente incremento, existen de las edades de 17, 20 hasta 35 años, ellas sufren violencia psicológica, física, sexual, patrimonial, y según su capacidad es la recuperación ésta es variable, me refiero a que hay mujeres que se recuperan en tres meses, otras en seis meses apenas están hablando de lo que han vivido, y hay quienes duran tres a cinco años para salir al mundo renovadas completamente”, comentó.
Se animan a denunciar
Cabe señalar que en la Región Centro existen mujeres víctimas de violencia de género que muchas veces, cansadas del maltrato de su pareja, deciden alzar la voz y hacer valer sus derechos.
Deyanira Nájera, quien dirige dicha institución, dijo que cuando la mujer violentada se decide a denunciar, entran a una plataforma de maltrato tras dar todos los detalles de lo que han sido víctimas;
“ “Cuando deciden hablar, cuando ya quieren parar, llegan al Centro, aquí se inicia una orientación para conocer su perfil, saber si es víctima de alto o bajo riesgo, si hay que llevarla al médico, pasarla a psicología, se le brinda atención jurídica porque aquí hay agentes del ministerio público y pueden denunciar ”, señaló.
Manifestó que en este 2021 se han creado alrededor de 324 solicitudes de medidas de restricción de mujeres violentadas que atiende Seguridad Pública de Monclova bajo la coordinación de Fernando Olivas Jurado, director de la Policía Municipal.
Diariamente la Policía Rosa realiza 110 visitas domiciliarias y 20 llamadas telefónicas para saber cómo se encuentran las mujeres.
‘Ya no quería vivir entre amenazas y golpes’
“Tengo 30 años, dos hijos, un varón de 4 años y una nena de 1 año, cuando nació mi hija fue cuando me di cuenta que ya no quería seguir con la vida que mi ex esposo me estaba dando, entre gritos, amenazas, golpes.
Cuando nos casamos todo era de maravilla, salíamos, disfrutábamos de pasar momentos agradables; cuando salí embarazada de mi hijo él se empezó a salir de la casa cada fin de semana, nace mi hijo y él seguía con los amigos cada fin, el viernes o el sábado, el domingo era familiar 100 por ciento.
Cuando mi hijo cumplió un año, él ya no llegaba a la casa y yo aguantando, la verdad no entiendo por qué lo aguantaba, después de un día para otro ya peleábamos por todo, desde que amanecía él discutía conmigo por lo que fuera.
Cuando nos enteramos que estaba embarazada de mi hija, me acuerdo muy bien él me golpeó, me hizo sentir culpable, iniciando mi calvario, lloré y sufrí en mi embarazo, todos los días había pleitos y golpes.
Mi hija nació cuando yo tenía 7 meses de gestación, me dio una tranquiza que me hizo dar a luz antes de tiempo y porque no estaba lista la comida.
Mi familia no sabía que ya había nacido mi hija, nadie les había avisado, a él lo detuvieron en el hospital y a mi hijo lo llevaron a pediatría en lo que localizaron a mi familia.
Ver a mi hija en mis brazos, tan frágil me hizo abrir los ojos y decidí denunciar ante el Centro de Justicia y Empoderamiento y agradezco tanto el apoyo, asisto a terapia grupal y con los cursos de autoempleo he salido adelante, de mi ex esposo me divorcié y él está aún en prisión, ya imaginarán cómo estaba de golpeada; hoy sólo agradezco a Dios y a la gente que está junto a mi, que me dieron toda la fuerza para salir hasta hoy”.
Atentamente
Sarah de 30 años
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