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| La gente esperó hasta por cuatro horas para poder ingresar a la capilla.

Saltillo

Celebran al Santo Cristo a la distancia; cambia todo, menos la fe

  Por Carlos Rodríguez

Publicado el sábado, 7 de agosto del 2021 a las 03:50


Viven los saltillenses el festejo muy distinto a lo tradicional, pero con el mismo significado

Saltillo, Coah.- Los saltillenses celebraron al Santo Cristo de la Capilla en una fiesta que resultó muy diferente a lo tradicional debido a la pandemia de Covid-19.

Las Mañanitas no reunieron a todos los coros en la parroquia, sino que fueron de manera virtual. Atrás quedaron las calles cerradas, la centena de puestos con todo tipo de antojitos y los tumultos de personas colmando el atrio de la Catedral. Ahora el tráfico se mantuvo con normalidad, solo hubo unos cuantos vendedores ambulantes y los feligreses entraron con sana distancia y acceso restringido.

Y es que los miles de creyentes llenando la Catedral en cada misa quedaron en el recuerdo, ahora solo se permitieron 400 asistentes, por lo que incluso hubo quienes tuvieron que hacer fila hasta 2 horas para alcanzar boleto para entrar.

La peregrinación de devotos del Santo Cristo, que se acercaban a tocarlo y la conviviencia fraterna en los alrededores se restringió, esta vez se veneró a la distancia y ni siquiera fue posible darse el saludo de la paz, cambiándose por una reverencia a lo lejos.

La comunión se dio en la mano, y todo el tiempo los creyentes usaron cubrebocas. Parece que muchas cosas cambiaron, pero lo más importante, ese sentimiento de pertenencia a una comunidad, el fervor que despierta el crucificado y la fe permanecen igual, en grandes y pequeños.

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Venimos desde Matamoros, agradeciendo la misericordia del Señor, no pudimos escuchar misa, pero entramos a dar gracias”, comentó la señora Rosario Cantú, quien acudió acompañada de su hija y sus pequeñas nietas.

 

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Venimos a darle gracias que tenemos una camita y un techito y por que mi padrinito ya está bien, él tiene una bolsita en la pancita y tuvieron que operarle un ojito porque no veía bien”, dijo Victoria Saucedo, de 8 años.

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Le pido que se acabe el coronavirus”, señaló Fátima, de 7.

Pese a todas las restricciones, el amor por el Santo Cristo se manifestó en la fila de espera paciente, en el orden que procuraron y en la persistencia para postrarse frente a la imagen.

El entorno cambió, pero la fe permanece, y es hora de que esta se transforme en obras para ser mejores personas, tras la constante escucha de la palabra de Dios en estas festividades, señaló el obispo Hilario González.

 

 

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Les recomiendo mucho esta fiesta, valórenla por favor, hermanos y hermanas de Saltillo, y ojalá la podamos seguir promoviendo porque es la fiesta de Jesucristo, que Dios nos bendiga y nos acompañe”, dijo el obispo Hilario, quien vivió su primera fiesta como jerarca.

Ayer de nueva cuenta la devoción quedó patente, las plegarias y agradecimientos fueron elevados, en el templo con cubrebocas y sana distancia o desde casa siguiendo los ritos en redes sociales.

 

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