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Grupo Zócalo
Publicado el miércoles, 25 de agosto del 2021 a las 15:44
Ciudad de México.- Una de las historias más fuertes y crueles que ha tenido que vivir Julio César Chávez fue el proceso de su rehabilitación y es que estaba tan metido con las adicciones que no había manera de ayudarlo, fue gracias a su segunda esposa Myriam Escobar quien inició su recuperación pero a costa de vivir cosas horribles.
En su más reciente entrevista para Yordi Rosado en su canal de YouTube reveló los horrores que tuvo que pasar en su primera experiencia en rehabilitación y es que no fue una clínica especializada para tratarlo, sino que fue llevado a un anexo en donde ser famoso y rico no le ayudó en nada.
Julio César Chávez aseguró que desde el día uno sufría como nunca cuando tuvo que dormir entre más de 100 personas, todos sucios y con enfermedades y por si fuera poco fue brutalmente golpeado en varias ocasiones por sus mismos compañeros.
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La primera vez que me llevó mi señora Myriam, me llevó supuestamente a una clínica pero era un anexo, fue algo horrible ahí”, dijo Julio como su primera impresión. “Me dicen pásele para acá cabrón. Yo pensé que iba a tener mi cuarto. Cuando me dice pásele a un galerón, me asomo y había como 120 cabrones, todos cochinos, todos mugrosos, échele humildad me dijeron”, comento julio al entrar al anexo por primera vez.

Las primera imágenes del “Gran Campeón Mexicano” fueron cientos de rostros sucios y amontonados que desde el primer momento lo rechazaron al punto de unirse para herirlo. Julio se negó entrar y no podía creer que lo iban a meter en un lugar como eso, agredió verbalmente a los guardias pero aún así ni su fama ni su poder los salvaron de eso.
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Échele humildad porque hoy te quedas aquí, me dijeron. Cómo me voy a quedar aquí pend… no estás viendo a todos estos cabrones todos mugrosos, ¿no sabes quien soy yo?”, asegura que dijo, pero que la respuesta le dio en el fondo ya que el guardia le dijo “eres un pinche adicto más”.
“Se me viene 5 cabrones y me agarro a chingazos con ellos. Con 5 todavía la hago pero con 20, me pegaron una santa put…” recuerda Julio.
Con rostro desencajado y con mucho odio recordó esos momentos el “César del Boxeo”, pero aseguró que con el tiempo muchas de esas personas que ahí conoció se volvieron sus amigos, muchos de los cuales aún conserva.
Lamentablemente para Julio César Chávez esa no fue el momento en el que se rehabilitó ya que al salir cayó de nuevo en la drogas. Fue en otra ocasión donde de nuevo su esposa Myriam Escobar y su hijo Julio César Chávez Jr lo llevaron con mentiras y dormido a una verdadera clínica donde pudo recuperarse y que le ayudó hasta el día de hoy mantenerse limpio ya desde hace 12 años.
Información por Debate.
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