Arte

Publicado el sábado, 9 de octubre del 2021 a las 04:30
Saltillo, Coah.- Al pie de las escaleras de Santa Anita la magia está sucediendo. El siseo del spray puede escucharse, mientras el ruido rasposo de la brocha y el sonido húmedo de la pintura dan color a varias paredes. En uno de esos muros, hay una mujer enorme que avanza mientras eleva un cartel que grita “Resistencia”, en otro hay un grupo de ellas que cercanas muestran su apoyo la una con la otra, mientras que otro más recrea un colorido paisaje desértico en el que los cactus verdes y azules, se combinan con los rosas de al lado.
Esas son algunas de las ideas que Feminem, el festival de arte urbano hecho por mujeres que inició ayer, está plasmando en diferentes puntos de la ciudad. En esta ocasión más de 50 artistas están retomando esos espacios y convirtiéndolos en algo más: en una zona “de trabajo seguro, de apoyo con la otra persona que está trabajando”.
En el área de Santa Anita, hay tres artistas que están pintando. Una de ellas es Andrea Ortiz, “La Coyota”, quien estudió Artes Plásticas en la Universidad Autónoma de México, pero que se decantó por mancharse los dedos con aerosol porque le gusta el proceso y sensación de libertad que ofrece estar frente al muro.
Ella apunta que el interés por el arte urbano ha crecido porque los mismos artistas han visto las posibilidades que ofrece en materiales y espacios.
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Todo tiene que ver con los materiales: cuando te das cuenta de que puedes tener toda la gama de colores en el aerosol, y además que puedes crear una composición plástica en la pared de la forma que puedes hacerlo en un caballete y que puede tener un mensaje y una intención. La banda ahora sabe que el arte también está en el grafiti cuando ven que hay teoría del color, composición y técnica, ven que el arte está en la calle”, comentó la artista a Zócalo en entrevista.
Feminem nació en Veracruz hace nueve años y su primera vez en Saltillo es una oportunidad para que las creadoras locales puedan tender un puente con artistas en otros estados.
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Ahora que está en auge el feminismo nos damos cuenta de que es lo que nos ha llevado a crear círculos de mujeres en todas las profesiones y, ahora, en el grafiti y la pintura mural. Entonces venir y trabajar entre puras morras, darte cuenta de que no estás sola porque hay otras chicas que se dedican a lo mismo y que somos capaces de gestionar estos espacios en donde podemos trabajar libres de violencia te lleva más allá, porque las ves a tu lado y te das cuenta de que hay muchas mujeres haciendo lo mismo en muchos estados y todas con la misma fuerza”, dijo La Coyota.
Acercar a los otros
Otro de los murales está hecho por Himelda Cázarez, “Hime”, originaria de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y quien llegó a la ciudad acompañada de sus hijos y su esposo, quienes le están ayudando en el coloreo de la pared.
La artista forma parte del colectivo Pura Vida!, cuyo trabajo acerca a los jóvenes a esta expresión creativa, pues “lo ideal es tener la oportunidad de tomar las calles como un espacio para expresarnos y entrar en un diálogo con las personas que ven el mural y les puede causar alguna emoción o sentimiento. Es importante porque es la posibilidad de entrar en ese diálogo con la banda que muchas veces no existe en los espacios cerrados como los museos”, apunta y añade que “para mí el arte es lo que está en la calle, lo que la comunidad genera”.
Para Himelda, esta experiencia la ha inspirado a recrear un encuentro en Nuevo Laredo, en donde apunta que “somos bien poquitas mujeres haciendo esto, a lo mejor tres”, y no todas pudieron viajar a este festival, pero ella encontró “una oportunidad de trabajar con mujeres de otros lados. Y me sorprende que las compas de aquí están echándose encima un gran esfuerzo para sacar esto adelante, porque es un proyecto autogestivo impresionante. Para mí eso es inspirador, y me emociona porque he encontrado a mujeres de mi edad también haciendo esto. Porque en el arte urbano existe la idea de que es solo para jóvenes, pero estar haciendo esto, es también romper prejuicios”, comentó.

Crecer en la calle
Por su parte, Gobulv, proveniente de Tlaxcala, define su inicio en el grafiti como “lo que todos dicen: dibujaba desde que era niña y cuando salía y veía el metro lleno de bombas decía ‘ah, qué maravilla’”, aún así fue hasta los 15 años que comenzó a tomarse en serio el arte visual y ahora lo estudia.
Ella ha participado en dos ediciones pasadas del encuentro, y la define como “una experiencia que es siempre bien grata y bien chida, porque ir a pintar a otros lados, conocer otras chicas rifándose, siempre es bien nutritivo”.
Es ella quien realiza el dibujo de una mujer que es grande por su tamaño y su valor, por su resistencia a los tiempos adversos y al apoyo de las personas que la acompañan en la pintura. Una traspolación del apoyo que la pintora ve en los caminantes que hablan de su pieza.
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Creo que la calle te nutre mucho, llena mucho más, al ver las reacciones que los transeúntes tienen al momento de ver lo que estás haciendo y se acercan a decirte ‘ah, qué chido’, porque puede que pintes algo muy personal, pero ellos se identifican con eso”, concluyó.
Feminem seguirá el día de hoy con una charla sobre violencia de género y un mercado artesanal en Casa Tiyahui, así como una fiesta de clausura en el Bar Oniria. Más información en el Facebook Feminem.

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