Hay que ser claro, la reforma eléctrica que plantea López Obrador, es retroceder. ¿Porque? Primero: Elimina la competencia, genera en CFE un monopolio y los monopolios son malos; generan ineficiencia y costos elevados, por ejemplo: hoy CFE genera electricidad con costos al doble de costoso que cualquier otro productor independiente y hasta cuatro veces más que algunas energías renovables como la eólica y solar.
En el tema de las energías limpias, esta reforma además de no ser amigable con el medio ambiente, perjudicaría a los usuarios de esta energías, porque se restringe su uso.
¡No tiene sentido que CFE quiera generar electricidad!, si cuesta más, es mejor comprarla lo mas barata posible y entonces venderla a los mexicanos para que tengan un ahorro. ¡Ojo! La competencia genera que tengas acceso al mejor producto o servicio a un mejor precio.
Por su puesto el Presidente de la República, dice que gracias a la reforma tendremos un servicio de electricidad más barato, que se reflejará en el recibo. ¡Falso! Pero pues es lo que todos los presidentes venden, ¿qué no?
Otro de los grandes problemas de la reforma es que elimina los órganos reguladores independientes, por ejemplo, hoy existen, la Comisión Reguladora de Energía o la Comisión Nacional de Hidrocarburos.
¿Qué hacen este tipo de órganos? Fomentan el desarrollo eficiente de la industria, proveen la competencia en el sector, protegen los intereses de los usuarios, propician una adecuada cobertura nacional y atienden a la confiabilidad, estabilidad y seguridad en el suministro y la prestación del servicio. Al desaparecer, el problema que se genera es que la CFE se convertirá en juez y parte.
Además de lo mencionado, la reforma elimina contratos de autoabastecimiento, hoy la industria como la cementera, minera o acerera, autoabastece su energía, la consigue lo mas barata posible, y la reforma quiere eliminar estos contratos, para que las empresas no puedan autoabastecerse.
Todos estos cambios, generarán llevar energía más cara y más sucia, y al final del día con tal de no perder esta batalla a varias bandas (generar división entre los partidos opositores y ganar el round de aprobar su reforma) tendrá que subsidiar la carísima energía eléctrica, sacando dinero de un cajón para meterlo a otro, lo que comprometería las finanzas públicas.
La “batalla” del presidente Andrés Manuel López Obrador, para conseguir que su propuesta de reforma eléctrica sea aprobada se prepara para desarrollarse en las siguientes semanas.
De ser avalada, las y los mexicanos terminarán perdiendo, desde el que tiene paneles solares en casa para su autoabastecimiento de electricidad hasta la gran industria.
Porque para los intereses del Gobierno autoabastecerse significa que todos dejarían de usar de esa energía que el equipo de Bartlett produce principalmente quemando carbón, combustóleo, diésel y gas natural, y es electricidad que la CFE dejaría de cobrar y eso disgusta a quienes habitan el Palacio Nacional.
Gerardo Abraham Aguado Gómez es miembro de Acción Nacional desde 2008. Exdiputado local en la LXI Legislatura del Congreso del Estado de Coahuila.
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