“Nunca, desde que he sido diputado, había vivido tal desorden y faltas de respeto. No somos un palenque. Somos el templo de la libertad. Hagamos honor a nuestra condición de legisladores”.
Así regañó a sus colegas de la Cámara baja hace poco el diputado (plurinominal, por cierto) el priista Augusto Gómez, de 92 años.
Fue lo único bueno que dijo, lo demás fue un rollo duerme-insomnes. Pero Gómez tiene experiencia (ha sido legislador siete veces) y tiene razón: la cámara de diputados (con minúsculas) es un circo.
Ese día se cruzaron insultos como: “¡Parecen verduleras!… Pues aunque les duela, sí las representamos”.
“Le ponen la alfombra roja a dictadores como Maduro. Ah, pero ustedes son asesinos”. Y así por el estilo.
Hombre, hace tres días se agarraron a madrazos entre acusaciones de que estaban borrachos. Si no lo estaban, ¡lo parecían!
El nonagenario Gómez se quedó corto: en un palenque quizá podrías divertirte, cuestión de gustos. La cámara está mucho peor: no hay diversión, lo que sí hay es harta destrucción y un diálogo de sordos.
Se requieren urgentes medidas correctivas diputado Gómez y en ánimo de complementar crítica con soluciones, aquí le van 10 propuestas para castigar a legisladore(a)s mal portado(a)s:
1. Escuchar 25 horas seguidas de “mañaneras”. Sin interrupción, sin comer y sin dormir. Es equivalente a esas torturas de aislamiento sensorial, pero aquí lo que se aísla es la
inteligencia.
2. Explicarle a Bartlett, hasta que entienda, las ventajas de las energías limpias y baratas. Esta tiene premio: la persona que lo logre participará en el casting para la siguiente cinta de Marvel.
3. Pasarse tres días sin paraguas en Dos Bocas en temporada de lluvias. Variación: nadar 20 kilómetros en las agradables lagunas que se forman en los terrenos donde se construye la refinería.
4. Para los que apoyan la reforma eléctrica: invertir el patrimonio personal en una de esas plantas eficientes que generan energía limpia. ¡Apostar la cartera a sus creencias!
5. Contradecir públicamente a AMLO 25 días seguidos. Ah, y contestarle si es que el Tlatoani te insulta. Sin duda, una prueba de valentía digna de un estoico.
6. Ir a la Plaza de Badiraguato y permanecer 12 horas con un cartel que diga: “doy abrazos al que los necesite”. Nota: para el que le quede muy lejos, hay cómodas alternativas en plazas de Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Guanajuato. Informes en 800-SoyAmor.
7. Tomar clases por un año en un salón de la CNTE en Chiapas o Michoacán. Advertencia: el alumno tiene que completar todas los días del ciclo escolar, sin importar el tiempo que le lleve.
8. Cocorear a Fernández Noroña 10 veces al día por 50 días se-gui-di-tos. Esta prueba incluye también la obligación de invitarlo a una rica cenita con la familia dos veces por semana.
9. Ser vocero de López-Gattel por seis meses. Este castigo no requiere mayor explicación.
10. Acudir al parlamento español una vez al mes por tres meses seguidos con un cartelón que diga: “¡Basta! Exigimos disculpas por la conquista. Hernán Cortés trajo la corrupción a México”. Ah, y al finalizar la sesión, dar una conferencia de prensa. A problemas severos, correctivos severos.
¿Quién aguantaría semejantes castigos, diputado? Para no quedar en pura chunga, ya en serio: ¿cómo corregir el rumbo?
A riesgo de ser obvio, primero reconociendo que hay un problema. Y desde ahí, ya vamos mal. Los legisladores están tan concentrados en ganar la guerra de lodo que se olvidan de que están en un chiquero.
El nivel educativo y de expertise tampoco ayudan nada. La neta, dan pena. Demasiados tontejos discutiendo problemas añejos y complejos. Pues claro, en la época de los “otros datos” la “lealtad y honestidad” tristemente siempre pesan más que el conocimiento y la experiencia.
Tercer problemita, el antiejemplo del jefe supremo. Aquí eso de “sigan al líder” nos lleva directito a insultos, gritos y sombrerazos. Este coctel augura un negro porvenir.
Más “debates” superficiales, más insultos y más decisiones “mayoriteadas”. Menos razón, menos creatividad y menos transformación, por lo menos una que sea para bien.
Mmmm… ¿sabes qué? Está mejor la chunga. Mejor vamos comprando los boletos para Dos Bocas y preparando los trajes de baño.
¿Quién será el primer legislador en disfrutar de un refrescante baño tabasqueño?
En pocas palabras
“Un día sin risa es un día desperdiciado”. Chaplin
Más sobre esta sección Más en Nacional