La encuesta telefónica de Massive Caller sobre las elecciones para gobernador en Coahuila, levantada el 31 de octubre, refleja una realidad política, la cual está sujeta a múltiples variables. Faltan 18 meses para las elecciones y un año ya para el inicio formal del proceso. El PRI tiene hoy el 34.1% de la intención de voto, seguido por Morena (24.8) y el PAN (14.6); el 22.4% aún no decide. La preferencia por los dos primeros partidos es menor a la votación obtenida en los comicios de este año y la del tercero sube dos puntos. El sentido del voto de los diputados del PRI con respecto a la reforma energética del presidente Andrés Manuel López Obrador, influirá sin duda en el ánimo de los electores.
Los perfiles de los aspirantes también son consecuentes con la circunstancia y los antecedentes de las elecciones previas. Por el lado del PRI, la exposición mediática, la inducción del voto a través de la mercadotecnia política y el activismo del alcalde Manolo Jiménez lo presentan como el favorito para ser su candidato (40.4%). Le siguen el alcalde electo José María Fraustro (11.3%), el presidente del Congreso, Eduardo Olmos (10.9), el diputado Jericó Abramo (9.1%) y el presidente electo de Torreón, Román Alberto Cepeda (7). El empate de la exsenadora Hilda Flores y su sucesora Verónica Martínez, con el 2.6%, llama la atención, pues la primera tiene tres años fuera de escena, y la segunda, a pesar de su cercanía con el gobernador Miguel Riquelme y de sus giras por el estado, no genera simpatías.
Flores fue la aspirante femenina en la sucesión de 2017. Colaboró en los gobiernos de Rogelio Montemayor y Enrique Martínez, pero con Humberto Moreira empezó su ascenso: secretaria de Turismo, diputada local y federal y senadora de primera minoría. También fue “juanita”, pues renunció a su escaño en la LXI Legislatura federal, sin haber rendido protesta, para dejar su lugar a Noé Garza. La jugada la orquestó Rubén Moreira, quien la bloqueó en la sucesión de hace cuatro años. También formó parte de la LVIII legislatura local, capitaneada por Fernando de las Fuentes, encargada de legalizar la megadeuda. Hilda Flores tiene además de carrera, relaciones políticas en la capital y en el Palacio de Gobierno. En la tesitura de postular en Coahuila a una mujer, por razones de paridad de género, ella y Martínez son las opciones del PRI.
El sondeo de Massive Caller registra un empate técnico entre el exdiputado Luis Fernando Salazar (22.3%), el senador Armando Guadiana (20.5) y el director de Operación y Evaluación del IMSS, Javier Guerrero (19.9), para la candidatura de Morena. El alcalde de Piedras Negras, Claudio Bres, figura en cuarto lugar (9%), y al final Hortensia Sánchez (4.6). La derrota de Guadiana en las elecciones municipales de Saltillo, los señalamientos de conflicto de interés y los Papeles de Pandora lo han desgastado. No está fuera de la competencia, por supuesto, pero quizá sí del ánimo presidencial.
El segundo lugar en las preferencias para ser candidato -después de Jiménez (PRI)- es el panista Guillermo Anaya (28.7%), retirado de los reflectores después de haberle faltado un tris para ser gobernador en 2017. La crisis de liderazgo en el PAN y haber sido candidato en las dos últimas elecciones (como a escala nacional pasó con López Obrador) mantienen vigente al lagunero. Los siguientes lugares los ocupan el presidente del comité estatal, Jesús de León (15.7%), el Alcalde de Monclova, Alfredo Paredes (13.9), el exdiputado local Marcelo Torres (12.2), el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño (8.7), el presidente electo de Monclova, Mario Dávila (5.2) y el exdirigente de Acción Nacional en Saltillo, Carlos Orta (1.7).
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