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Por Ramón Rocamontes
Hace 4 años
Hacer una carta para agradecer, siempre será fabuloso, porque la gratitud es la mejor manera de recibir, pero recibir una carta nos dará mayor satisfacción; y que mejor si es de nuestros hijos. Aunque en ocasiones no nos guste lo que diga en ella.
Hoy quise compartir, con ustedes, amigos lectores, algunos textos que pueden impactarte, de muchas maneras, sobre todo cuando ya eres padre de familia. Y aunque en realidad nadie nos enseña a ser padres. EL SEÑOR TIEMPO, siempre pone en su lugar, las cosas y nos da la sabiduría para entender muchas cosas, en el desarrollo de nuestros pequeños, que tarde que temprano, volarán y buscarán su camino en LA VIDA.
Y no sólo en el deporte, si no en las aulas, la familia y desde luego cualquier actividad que se realice, fuera de la escuela, ya sea individual o de conjunto, te otorga grandes beneficios, físicos, psicológicos y desde luego sociales.
Como adultos, no magnificamos el valor y la relevancia que tiene en la vida de los pequeños y pequeñas jóvenes; el deporte, la cultura, las artes o cualquier actividad, que impacta en todas las áreas de sus vidas.
Aquí te comparto unas líneas, que si bien es cierto, no son la panacea, ni el secreto del éxito, siempre se hacen con la intención, de que lleguen, a quien tengan que llegar, para un fin. EL DE AYUDAR. Porque lo mejor, siempre estará por venir. Ya está hecho, así es y así será.
Te dejo estas líneas, que espero te agrade; a otros quizá no les agrade, pero si les ayudará a entender mejor a sus hijos y enfocarse en ser un espectador más en la vida y desarrollo de sus propios retoños.
“Papá, mamá; me hace muy feliz, el verlos acompañarme en todo mi crecimiento personal, escolar y también en el deporte o cualquier actividad que realice.
Gracias por estar en mi vida. Gracias por ser mis padres, porque yo los elegí; con esto me demuestran que me quieren y aman, pero sobre todo que les importo como su hijo.
Por favor, entiendan que aunque no destaque en el deporte, no voy perder mi valor como persona, quiero que sepan que todo esto me divierte y lo disfruto tanto.
Nunca hagan que olvide el verdadero objetivo de mi niñez y juventud, que es disfrutar y aprender haciendo para ser mejor cada día.
Les quiero pedir un gran favor. Jamás dejen de apoyarme, ganemos o no logremos lo que nos planteamos.
Si ustedes quieren que gane; yo lo deseo mucho más, sepan que no me gusta perder, pero recuerden que soy un niño y como tal, juego, y estoy en un proceso de crecimiento, donde aprendo que en los triunfos, debo mantener la humildad y los pies en la tierra, pero en la derrota, debo levantar la cabeza y seguir esforzándome para ser mejor.
No saben cómo disfruto mi actividad, pero en ocasiones, cuando veo sus reclamos, hacia mi entrenador y los árbitros, me pongo triste porque dejan de disfrutar mis actuaciones, al enfocarse más en lo que hacen los demás niños y en muchas ocasiones ustedes buscan triunfar a través de mí.
No me gusta que hagan mis objetivos, como suyos. Entiendan que deben respetar el trabajo de mi entrenador, porque es con quien trabajo todos los días y hace lo mejor y cómo puede nos saca adelante.
Así como ustedes buscan que sea un mejor niño, mi entrenador y maestros, quieren que yo crezca siendo un niño feliz y que me conozca, pero sobre todo me valore por lo que soy.
A mí no me importa ganar y perder. Estoy aprendiendo en todo lo que hago, pero lo que más me importa, es disfrutar haciendo equipo y aprendiendo cómo puedo ser una mejor persona, que se desarrolla para poder tomar mejores decisiones.
No propicien con sus actitudes, que me aleje del deporte. Ayúdenme a disfrutar, no se esmeren en que gane a cómo de lugar. Impúlsenme a superarme cada día.
Finalmente, queridos papás, no discutan con otros papás, sobre lo que pudimos o no hacer. Lo hecho, hecho está, y no se puede cambiar.
Recuerda que hay otros niños que pueden destacar más que yo, pero el día de mañana con tu ayuda, volaré y llegaré a donde me plantee llegar. Deja que me equivoque y sólo te pido que me ayudes a disfrutar más del deporte, no a terminar alejándome de él. Siempre seguiré e imitaré lo que tu hagas. Gracias por ser mis papás”.
Su hijo que les quiere.
No es sencillo ser padre, pero tampoco es sencillo tener hijos, en los que tenemos expectativas, por los que apostamos en su camino, sin embargo, tomando en cuenta todo lo escrito anteriormente, es importante no olvidar como padres, el privilegio, que tenemos de ver a nuestros hijos en todas las etapas de su vida.
Pero en muchas ocasiones, olvidamos y les exigimos o tratamos como adultos o profesionales, en lo que apenas es una incipiente carrera deportiva, y que desde luego, le aportará grandes beneficios, como la salud, el sentido de pertenencia, y para que sean buenas personas, porque estamos educando a los adultos del mañana.
Hasta la próxima!.
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