Muchas personas, de manera abierta o cerrada, viven o se viven en la creencia del no ser lo suficientemente buenos en sus habilidades sociales, laborales, como personas o como parejas. Viven en ese temor o necesidad de ser aceptados, de ser mirados, y en esa inseguridad de ser descubiertos como la “poca cosa” que se creen sentir… o en una insaciable sensación del cómo se debe ser y no ser.
¿Cuántas veces te has sentido que no eres suficiente?
Es difícil ponerle nombre o expresar el sentimiento de sentirse poca cosa
Muchas veces desconocemos el porqué o desde cuando existe. Pero este sentimiento, puede no sólo frenarte a crecer y lograr tus metas… sino además hacerte sentir indefenso, defectuoso, pesimista e infeliz.
Pero… ¿De dónde viene esta carencia?
El origen de la creencia del no ser suficiente se genera en la infancia.
La identificamos desde 4 vivencias que son la raíz de este sentir que no eres suficiente…
Sentiste un amor condicionado de parte de tus padres. Tal vez te dieron un trato indigno o abusivo, tal vez fueron fríos, chantajistas, autoritarios… te dañaron tu identidad o imagen de ti mismo. Puedes haber vivido en un amor condicionado con el mensaje de “Si haces esto, te voy a dejar de querer…”.
¿Que mensajes o narrativas te creíste en tu infancia? Una cosa es lo que tus papas esperaban de ti y otra es la obligación de lo que tenías que lograr. Tal vez se te pusieron estándares imposibles y el sentido de “fallar” y “pagar por ello” es una vara que fue incrustada en tu interior. Esos errores o fallos pueden haberte generado mucha culpa desde la niñez y esto lo has arrastrado hasta tu vida adulta y tus relaciones significativas.
Te sentiste comparado constantemente.
¿Por qué no eres cómo____?
Las comparaciones desde la infancia desarrollan inseguridad, desconfianza, ansiedad y la creencia de que todos pueden hacer las cosas bien, menos tú.
Puede ser que no se te dijo explícitamente con quién te comparaban, pero se te hace ver que no eres suficiente cuando te comparan con un estándar “aceptable”.
Sentiste desaprobación en tus decisiones. De forma implícita o explicita se te enseñó que tus decisiones eran tontas, inoportunas o ridículas. Con la indefensión se desarrolla la creencia de que por más que hagas cosas, nunca nada cambiará.
¿Que pasa cuando te sientes insuficiente? ¿Te sientes decepcionado de ti?
¿Te sientes que por más que hagas lo que hagas, nada es suficiente?
Como diría Mario Guerra, tanatólogo, “Cuando sientes que no eres suficiente para algo te fijas estándares bajos para no fallar, pero como aún así tienes el temor de hacerlo, entonces desarrollas ansiedad y eso hace más probable que falles aún en esto más simple, así que se forma un círculo vicioso donde hay: “Insuficiencia – Indefensión – Ansiedad – Fallo”, en un ciclo constante. Todos estos son estrategias y mecanismos de defensa fallidos para compensar aquellas heridas infantiles.” Y por consecuente es una herida abierta que marca la pauta sobre cómo vives tu vida y tus razones del cómo vivirla.
¿Qué hacer con estas heridas?
Reconoce que lo que sientes no siempre corresponde con tu realidad. Ese pensamiento de no ser suficiente no eres tú, simplemente es una creencia muy arraigada y que aunque es difícil desaprenderla, es posible.
Comienza por sembrar en ti creencias de amor propio y decirte a ti mismo que eres suficiente. Repitete “Sí soy suficiente… Todo fue suficiente…”
Entra en un espacio de paz con lo que es y con lo que no fue. Busca trascender esos vacíos y esas carencias. Cierra ciclos… deja de etiquetar también cuando aparece el… “porque no me dio lo suficiente…”.
Cuando sientes esto generas deuda. Existe esta sensación de que tú me debes.
Recuerda esta famosa frase… “Nada te debo, nada me debes, estamos en paz.”
Todo es y ha sido perfecto. Todo es y ha sido suficiente.
Acomódate en ese lugar para que puedas fluir aceptando lo que es y dejando ir lo que no es. Sostén la creencia de que tu puedes hacer algo para estar mejor, aunque aún no lo tengas claro. Siempre puedes hacerlo distinto y obtener resultados distintos.
Eres perfecto en tu imperfección.
Deja de sentir que no vales nada. Eres suficiente y créetelo.
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