Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Abre México cotra Siria en Dakar Listos billaristas para el ‘Torneo del terror’ Tiene plan ‘B’ la Independiente Aparecen en el fondo de la tabla Resiliencia emocional en estudiantes

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Mar de fondo

Por Gerardo Hernández

Hace 4 años

El conocimiento de una persona da una idea de su conducta. Conocí a Eduardo “Guayo” Garza, presidente impugnado de la Canacintra, por un amigo de hace mucho tiempo, quien ha afrontado adversidades -como tantos- y salido de ellas más fuerte y humano -como no todos-. “Guayo” aspiraba entonces a la rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila. Era un buen perfil, pero entendió las circunstancias y optó por declinar sin aspaviento. Conocía las reglas. Es un tipo de sonrisa a flor de piel. También, me parece, sin telarañas en los ojos y dispuesto a servir a los demás. -Lo es- me confirmó después otro amigo común, regiomontano él: Carlos Gómez Flores, presidente de la Asocaición Nacional de Pueblos Mágicos.

A Antonio Domínguez, el candidato a quien le habrían birlado la elección de la cámara industrial (Parodia democrática, Zócalo Saltillo, 07.01.22), me lo presentó Marco Antonio Romero, amigo periodista, en una fecha remota. Me dejó la impresión de ser un hombre altivo y descontento. Puedo equivocarme, pues, a diferencia de Garza, a quien esporádicamente saludo en algún festejo o ceremonia, con Domínguez jamás he vuelto a cruzar palabra. Su carácter severo y desconfiado se debe a sus responsabilidades como directivo de Grupo Deacero en Saltillo.

Con esos antecedentes, la columna del 7 de enero (basada en notas periodísticas y columnas, algunas inducidas en apoyo de Domínguez), pudo haber sido favorable a Garza por puras razones de afecto. Ignorar el tema era otra opción, pero cuando alguien interrumpe nuestra paz porfiriana merece atención. En casos así, siempre queda la espina. En Torreón cubrí elecciones de la Canacintra igual de polémicas. Para salir de dudas, confronté informaciones e hice consultas. El responsable del conflicto es el expresidente del organismo, Antonio Lazcano. Primero, porque estatutariamente debió renunciar al cargo para poder ocupar la Dirección Municipal de Desarrollo Urbano. Y segundo, porque cuando la elección del consejo arrojó un empate 13-13 debió ejercer el voto de calidad. Desentenderse del asunto llevó a la votación de los socios, con todas sus triquiñuelas, y a la victoria de Garza por un margen de tres sufragios.

Garza anunció primero su intención de ser presidente. Domínguez lo hizo una semana después. Para aumentar sus posibilidades de victoria, los candidatos inscribieron a última hora nuevas empresas (compra de votos, en el argot político), lo cual debería estar prohibido. Garza se afilió a la Canacintra hace más de 20 años y es vicepresidente nacional de Innovación y Desarrollo de Ciencia y Tecnología. En Parodia democrática me referí a “Guayo” como peón (“persona que actúa subordinada a los proyectos e intereses de otra”, DLE), pero quien en realidad puede serlo es Domínguez, a quien incluso ya se le candidatea para un cargo de elección por un partido contrario al PRI. El súbito interés de Domínguez y sus patrocinadores de Monterrey y Saltillo al parecer lo motiva la sucesión del Gobernador del año próximo. La idea sería abrirle a Morena espacios donde hoy no los tiene, pues el senador Armando Guadiana no tiene interlocución con el sector privado, sino con sus propios intereses.

Garza no es un advenedizo, como falsamente lo acusaron sus detractores. Ahora debe legitimar su presidencia sin entregar la Canacintra al Gobierno ni a su partido. Tampoco deberá ceder a presiones ni a chantajes de los cacicazgos que manejaron las cámaras patronales como extensión de sus corporativos para obtener ventajas e imponer condiciones a los poderes públicos. Domínguez, a su vez, está en su derecho de agotar los recursos contra la elección, acatar el dictamen y decidir si él y sus seguidores, sobre todo los más exaltados y vociferantes, forman un organismo paralelo. Pero sin el sector metal-mecánico de su lado y sin representación nacional, será difícil. Morena, por su parte, necesita escoger mejor a sus aliados. Los intereses de Nuevo León no son los de Coahuila.

Notas Relacionadas

Hugo Aguilar pide replantear la justicia agraria

Hace 2 horas

SCJN: pensión por viudez no puede limitarse a 10 años

Hace 2 horas

Arranca en Hidalgo polo de bienestar de 910 hectáreas

Hace 2 horas

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 23 horas

Circo en Reforma

Hace 23 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 23 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta