Coahuila
Hace 4 años
El Gobernador del estado de Nuevo León, Samuel García y su esposa Mariana Rodríguez, incurren en una práctica similar a la trata de personas al exhibir a un bebé, violando su derecho a la privacidad, el de preservar su identidad ya que exponen su cara, su nombre y hasta una condición de discapacidad que el menor presenta, así como en todo lo que se relaciona con el interés superior de la niñez, porque niños y niñas son prioritarios según nuestra Constitución.
La criatura apareció en las redes sociales de la primera dama del estado: los me gusta o no, generan una cantidad de tráfico importante que le hace ganar dinero, independientemente si la aman, la odian y por supuesto, en esto nada que tiene que ver el niño quien es utilizado como un instrumento, prop o accesorio para una producción, que realmente lo ha sido.
Save the children, en un comunicado denunciando la sustracción del menor y su exhibición en las redes sociales, habla de cómo se vulneran los derechos del bebé al ser utilizado para fines mercantiles y políticos, por lo cual encomian al gobierno de Nuevo León a realizar ajustes en lo que concierne al bienestar de los niños y niñas.
Una experta en este tipo de asistencia a los menores y exfuncionaria del DIF en Baja California, me brindó en una opinión en mi página de Facebook, un abordaje muy interesante de este caso, al hacerme notar que el asunto de la sustracción y exhibición del bebé se ha manejado desde una postura ligada a la adultocracia, es decir, de cómo los adultos deciden que está bien hacer algo, que parece bueno o justo o compasivo, pero sin que se protejan los derechos de los niños y niñas, quienes ahora que son pequeños no pueden decidir por sí mism@s; pero para ello existen otras personas que deben velar por esos derechos y protección de su integridad y privacidad.
Quizás la esposa del gobernador García, en su absoluta ignorancia sobre los derechos de los niños y niñas, actuó de buena fe. Supongamos que así fue. Sin embargo la exposición del menor en las redes sociales fue una barbaridad, que aún no ha corregido. También investigan al gobernador y a su esposa, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) y requirió a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Nuevo León a que emprenda las acciones administrativas y jurisdiccionales necesarias para proteger los derechos vulnerados del niño exhibido.
La publicación y posteo de esta información me ha acarreado asimismo, cancelación de publicaciones en mis redes sociales y bloqueos, hasta a mis lectores y lectoras. Quien se ostenta como subsecretario de Tecnologías de la Secretaría de Administración en el gobierno de Nuevo León, posteó en mi página en los comentarios sobre el caso que posiblemente las personas de Save the children se equivocan porque se dejan llevar por memes y posteó: “Yo apoyo a Mariana y a Samuel ante la manipulación de la noticia del caso del infante que alojaron en su hogar, y denuncio a Morena por utilizar a sus bots para crear un clima de confrontación”. Esta persona, Roberto Gallardo, publicó esos comentarios en mi página para después borrarlos, al yo conminarle que por ser funcionario podía tomar parte, pero de ninguna forma puede hacerlo descalificando la información que organismos como Save the children emiten. Y lo entiendo: una acusación de trata de personas es mucho con qué lidiar.
Quien desee ver los post que hizo, están en mi cuenta de twitter en @Ivaginaria.
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